Piden 8 años de cárcel para dos acusados de consumir droga ante su hija menor en Ribeira, hasta la retirada de custodia

Publicado 14/10/2018 7:59:39CET

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Fiscalía ha reclamado ocho años de cárcel por tráfico de drogas para dos acusados de consumir habitualmente droga delante de su hija hasta que les retiraron la custodia, cuando la menor cumplió cinco años. El Ministerio Público asegura que la mujer ingirió sustancias estupefacientes durante el embarazo y, además, sostiene que los dos sospechosos le facilitaron cocaína y heroína al hijo de la mujer desde que tenía 15 años hasta que cumplió 18. Procede a juzgarlos el Juzgado de Instrucción número dos de Ribeira (A Coruña).

   En concreto, el escrito de acusación recoge que los acusados --mayores de edad y sin que consten antecedentes computables para la reincidencia--, fruto de su relación de pareja, tuvieron una hija, y la acusada es además madre de otro niño menor de edad.

   Así, el Ministerio Público ha explicado que la acusada, consumió cocaína y heroína delante de su hijo, hasta que este dejó de convivir con ella, a los dos años de edad. Cuando el niño cumplió 15, de forma habitual, ambos acusados le facilitaron cocaína y heroína, sabiendo que era para consumirla el propio menor, siendo conscientes del daño que le estaban causando a su salud.

   Incluso, tal y como ha señalado, los acusados, en varias ocasiones, y siendo el niño menor de edad, fueron con él a "pillar" dichas sustancias. El menor, con ayuda de su abuelo, inició el tratamiento rehabilitador el 21 de septiembre de 2007 y el 21 de enero de 2013 continuaba en situación de tratamiento rehabilitador.

   Por su parte, la acusada, durante el embarazo de su hija menor, siguió consumiendo cocaína, al punto de que la niña ya nació con síndrome de abstinencia al neonato, síndrome del que se recuperó, tras previas y numerosas consultas médicas.

   Sin embargo, los acusados, de forma constante y cotidiana, desde que la niña contaba con tres años y conscientes del daño que le provocaban, consumían cannabis, cocaína y heroína en su presencia, hasta que, en el presente procedimiento penal, se le retiró cautelarmente la guarda y custodia.

   La menor estuvo respirando de forma constante dichas sustancias durante las noches e incluso por el día al estar con su madre. A consecuencia de esto, la menor, en el año 2011, contando con cinco años de edad, y debido al contacto directo con la madre, a través de la aspiración de la droga por las mucosas o inhalación, se le encontraron trazas de cocaína y cannabis en el cabello, al estar expuesta de forma constante durante periodos muy prolongados a una situación medioambiental de consumo constante por la acusada.

   La Fiscalía ha precisado que los efectos del consumo de cannabis en el cerebro infantil suponen una mayor incidencia de depresión infantil, que se demuestra con disartria y aumento del fracaso escolar. Los efectos del consumo de cocaína son generalmente un deterioro de la coordinación motora, euforia, ansiedad, agitación y locuacidad, deterioro del juicio y retraimiento social, peligro de volverse adicto en etapas posteriores de la vida en comparación con los que no las han probado, trastornos psicológicos --depresión y trastorno bipolar--.

   A fecha de exploración forense el 22 de junio de 2012, y contando con seis años de edad la menor, todavía no había evidencias de alteraciones mencionadas, pero no puede descartare la posibilidad de que aparezcan con el tiempo. Por ello, por auto del 22 de julio de 2011 se privó cautelarmente a los acusados de la guarda y custodia de la pequeña, recayendo esta en la tía materna.

   La Fiscalía informa de que los hechos constituyen un delito continuado de tráfico de drogas que causan grave daño a la salud, por lo que piden ocho años de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo y multa de 3.000 euros. Además, se les privará para ejercer la patria potestad hasta que la menor adquiera la mayoría de edad.