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SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha admitido, tras la aprobación de la ley que regula la transferencia, que es "obligación" del Ejecutivo gallego sentarse a negociar en la Comisión Bilateral, pero ha insistido en que su postura no ha cambiado y no se aceptará un traspaso que no esté acompañado de suficiente financiación.
"Volveremos a decir exactamente lo mismo que decimos desde el principio. O se garantiza la financiación adecuada, o Galicia no puede aceptar esta transferencia", ha avisado el jefe del Ejecutivo gallego, que ya ha reiterado en varias ocasiones que no pondrá a la comunidad en riesgo de tener que asumir "una carga hipotecaria de 4.000 millones".
"Queremos el lacito que decía el ministro Arcadi España. Igual que le ponen el lacito a otras comunidades como Cataluña y País Vasco, Galicia quiere excatamente lo mismo. No quiere más, pero no va a admitir mucho menos", ha recalcado, antes de insistir en que la ley que ha salido adelante en el Congreso pactada por PSOE, BNG y Sumar no certifica lo acordado por unanimidad en el Parlamento autonómico.
"La guía será lo acordado por unanimidad en el Parlamento por unanimidad y es lo que diremos en la comisión de transferencias", ha aseverado.
A-54
Sobre los retrasos en la autovía Santiago-Lugo (A-54) y si la Xunta dispone de información del Gobierno, Rueda ha replicado que "no" y ha ironizado con que "Galicia es una comunidad en la que los ministros y ministras se pasean" sin comunicárselo al Ejecutivo autonómico.
"Muchas veces vienen a hablar incluso de competencias que prácticamente son exclusivas de la comunidad y nos enteramos por los medios. Imagínense ustedes esto, que es una competencia directa", se ha quejado, antes de explicar que el PP ha preguntado a través de iniciativas en el Congreso.
Al respecto, ha esgrimido que el Gobierno ha dejado sobre la mesa compromisos sobre la infraestructura que "luego se aplazan". "Siempre hay una razón, una excusa", ha lamentado, para concluir que, ante "tantos" plazos dados, hasta que se materialice no se cree "nada".