Acto institucional de entrega de las 'Medallas de Galicia'. - DAVID CABEZÓN @ XUNTA
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -
El acto de entrega de las Medallas de Ouro de Galicia se ha convertido este viernes, en la víspera del 25 de julio, en una oportunidad para "saldar una deuda histórica" con las mujeres de la colectividad gallega en el exterior, y también en un evento para reconocer la "odisea de la emigración" que vivió la comunidad.
Lo ha trasladado el presidente gallego ante el más de medio millar de asistentes que se desplazaron al Museo de la Cidade da Cultura compostelaba, donde han recogido el galardón más importante que cada año concede la Xunta la empresaria y vicecónsul honoraria de España en Mar del Plata Claudia Álvarez, la fiscal en Suiza Beatriz Gil; la periodista Carla Angola; y Camila Fernández, odontóloga en Brasil.
Desde sus historias personales, las cuatro homenajeadas han relatado las implicaciones de la emigración --Beatriz Gil lo hizo en gallego-- y han ratificado su vínculo vivo con la comunidad que este 24 de julio les reconoce. Lo verbalizó Carla Angola al proclamar que "Galicia es hogar", poco antes de que Rueda reivindicase el papel de la colectividad gallega en la diáspora con el foco especialmente en las mujeres.
Minutos antes el presidente había arrancado su discurso recordando que entre la Galicia del "este vise i aquel vaise / e todos todos se van" a la que cantó Rosalía de Castro y la Galicia que "gana cada año más de 30.000 nuevos vecinos transcurren apenas 160 años".
"Siglo y medio que explica la esencia de una tierra marcada por la emigración, primero en un sentido, después en otro, y en muchos casos de ida y vuelta", ha dicho el jefe del Ejecutivo autonómico, quien ha recordado el papel de la emigración en la literatura, el desarrollo industrial o la posibilidad de prosperar para miles de familias.
Pero también ha utilizado su discurso para poner el foco en que Galicia ha pasado de ser "una tierra de emigración a una tierra de acogida". Como dato, desde 2009 llegaron a la comunidad 170.000 personas má de las que han ido. A ello ha apuntado Rueda al proclamar que a quienes llegan se debe "ofrecer trabajo, respeto y convivencia", y exigir "integración y esfuerzo", lo mismo, ha apuntado que se "ofreció y exigió" a los gallegos que migraron en su día.
MIRADA HACIA LA MUJER
Más allá de la reflexión a modo de pregunta retórica sobre "cómo podría explicarse, sin la diáspora, la historia de un pueblo cuyo himno nació al otro lado del Atlántico", Rueda ha apuntado al papel de las emigrantes y ha proclamado que estas Medallas "saldan una deuda histórica con miles de mujeres de la emigración que abrieron caminos para las generaciones siguientes".
"La diáspora gallega también fue femenina, pues ellas fueron las que sostuvieron familias, comunidades, empresas y entidades gallegas por todo el mundo. Este reconocimiento, el mayor que concede Galicia, para Claudia, Carla, Camila y Beatriz, lo es también para todas aquellas mujeres anónimas que llevaron un acento gallego por el mundo entero", ha relatado.
EL PODER DEL ESTILO GALLEGO FRENTE A "BRAVUCONADAS"
Antes, Rueda había rememorado el exilio, cuando "en la larga noche del franquismo, la Galicia exterior acogió las ansias de libertad que en Galicia eran reprimidas". Y ha aludido al 'Alba de Gloria 'de Castelao en Buenos Aires, como "prólogo de una autonomía que la comunidad ganó tres décadas después". "En la Galicia de hoy ya cabemos todos. Sean cuales sean nuestras ideas, nuestros sueños y nuestros proyectos de futuro", ha garantizado.
Lo hizo poco antes de referirse a la versión de 'La Odisea' que estos días se proyecta en los cines y de proclamar que Galicia, con la emigración "tiene su propia odisea". Al tiempo, ha defendido el estilo de Galicia de estar "en el mundo" que ha proyectado en la emigración.
Así, ha apelado al poder "de la humildad y mucho trabajo" para contrarrestar en un contexto internacional marcado "por las bravuconadas y el uso de la fuerza".
CUATRO TRAYECTORIAS CON GALICIA COMO "DENOMINADOR COMÚN"
De las galardonadas, Rueda ha destacado que representan "cuatro trayectorias distintas con un denominador común: Galicia". Todas ellas, con orígenes gallegos, fueron, dijo el presidente, criadas "en la Galicia fuera de Galicia", una Galicia exterior a la que no se mira hoy con nostalgia sino como "uno de los grandes patrimonios" de la comunidad.
Claudia Álvarez es una empresaria argentina de origen gallego, que preside el grupo Álvarez Argüelles Hoteles. También vicecónsul honoraria de España en Mar del Plata, de ella Rueda ha destacado que la suya fue "una de las muchas sagas de gallegos que emprendieron en el ámbito de la hostelería en su país de acogida".
Como "un homenaje a una generación de gallegos que supo transformar la esperanza en futuro", en la que situó a sus padres, recogió su galardón la empresaria, quien ha apelado "ser responsables y acercar la memoria a las nuevas generaciones para que comprendan que ninguna distancia es capaz de separar lo que permanece unido por la memoria, los valores y el corazón".
Le siguió la la fiscal jefa de Menores en el cantón suizo de Argovia, Beatriz Gil, a quien el presidente señaló como testigo de la vocación de servicio de los gallegos en el exterior. En una intervención en gallego, rememoró su propia historia y como aprendió desde la infancia que "la adaptación era el precio de ser parte de la sociedad" de acogida y "el comienzo de una larga lucha entre acogida e identidad". "Vivo entre dos mundos, educada y socializada en Suiza, siempre pensé en gallego", ha dicho.
"GALICIA ES HOGAR"
La reivindicación de Galicia como "hogar" ha llegado de la mano de Carla Angola, hija de una ourensana exiliada tras la guerra civil española, que fue presentada como "una de las periodistas más influyentes de Venezuela". De ella, Rueda ha destacado que "la misma causa de la libertad que llevó a su familia a marcharse de Galicia" es ahora la que ella defiende desde Miami "cuando dejó de poder hacerlo en su Venezuela natal".
Finalmente, la odontológa Camila Fernández, una de las profesionales más relevantes de su campo en Brasil, ha recogido su galardón, tras destacar Rueda que representa la "excelencia profesional que demuestran tantos gallegos en su día a día, aquí y en el exterior".
UNA VERSIÓN DEL HIMNO ADAPTADA POR LA ARTISTA
En el acto institucional, con más de medio millón de asistentes, han participado las principales autoridades de Galicia, con Rueda y el presidente del Parlamento, Miguel Santalices, a la cabeza; así como conselleiros; la alcaldesa de Santiago, la nacionalista Goretti Sanmartín; y representantes del PSdeG --José Ramón Gómez Besteiro celebrará el 25 de julio desde Buenos Aires--.
La ceremonia ha arrancado a las 13.00 horas con la entrada de las galardonadas y del mandatario autonómico, que tomaron asiento al son del Himno del Antiguo Reino de Galicia, interpretado, como es habitual por la Real Banda de Gaitas de la Diputación de Ourense.
Antes de la entrega hubo una actuación musical de Belém Tajes, artista con raíces argentinas y quien también interpretó al final del acto una versión del Himno de Galicia que eligió adaptar. Lo hizo incluyendo algunos de los cambios (entre ellos la referencia al valeroso 'clan' en vez de 'chan' --suelo--) que, en el marco de la comisión parlamentaria que analiza la posibilidad de reformar su letra, ha propuesto la Real Academia Galega (RAG), aunque por ahora no han sido aprobados.