Trenes como el de Angrois tienen rotulado un peso que evidencia un exceso aún mayor

Momento en que un tren Alvia descarrila en la curva de Angrois
Foto: FRANKENSTEIN-04155
Actualizado 17/10/2015 11:37:52 CET

Los autores de 'Frankenstein-04155' retratan varias unidades del modelo S-730 con la leyenda 'tara 391 toneladas' inscrita en los vagones

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

Trenes Alvia de la serie 730, el modelo que descarriló en Angrois en julio de 2013 provocando 80 muertes y 144 heridos, tienen rotulado un peso de 391 toneladas, lo que evidenciaría un sobrepeso aún mayor, según el equipo del documental 'Frankenstein-04155'.

Vídeos grabados por los responsables de la cinta a los que ha tenido acceso Europa Press muestran rótulos en el ferrocarril de 391 toneladas, siete por encima de lo que recoge el manual de conducción del tren (384 toneladas).

En concreto, se trata degrabaciones realizadas en la estación de Ourense con un teléfono móvil --que no se incluyen en el 'film'-- del mismo servicio del día del trágico accidente, el 04155. Este tren procede de Madrid y está compuesto por dos Alvia, uno que tras esta parada se dirige hacia Vigo y el otro, el que tuvo el siniestro, hacia Santiago. Ambos marcan un peso en tara (vacío) de 391 toneladas.

Los autores de 'Frankenstein-04155', que se estrena el 27 de octubre en la 'Seminci' de Valladolid, tienen evidencia gráfica de estos rótulos en al menos cinco de estos Alvia, que son un modelo híbrido a partir del original, la serie 130. Renfe dispone de una quincena de ellos.

El exceso que denuncia el documental es de 32 toneladas, al estimarlo a partir del peso que marca el manual de conducción. Sin embargo, se elevaría a 39 toneladas si se utiliza como referencia el rótulo de estos trenes.

SOBREPESO DEL TREN LLENO

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Este sería el cálculo del sobrepeso del tren en tara (vacío). No obstante, el documento técnico del Alvia S-730 lo que establece es que el tren no puede superar en más de 40 toneladas el peso en plena carga del S-130.

Pues bien, el equipo del documental advierte de que, si el peso en plena carga del S-130 es de 343 toneladas (figura en la página web de Renfe), el S-730 (cuyos pesos no aparecen) lo excede en al menos 75 toneladas (35 más de lo permitido).

Y es que la masa del tren de la serie 730 lleno sería la resultante de sumar a 391 toneladas unas 27 correspondientes al peso de los pasajeros y su equipaje.

Esto supondría que el modelo del tren que descarriló en la curva de A Grandeira tiene un peso lleno de al menos 418 toneladas, a lo que habría que sumar el peso del gasoil de los furgones generadores.

CIERRE DE LA CAUSA

Estos vídeos se presentan como pruebas a mayores del exceso de peso que denuncian los creadores del documental, impulsado desde un primer momento por la Plataforma Víctimas Alvia 04155.

La semana pasada, el juez Andrés Lago cerró la instrucción de la causa dejando al maquinista como único imputado, al que atribuye 80 homicidios y 144 delitos de lesiones.

Todas las partes personadas en el caso han recurrido el auto alegando "indefensión" por haber sido inadmitidas numerosas pruebas que solicitaban, tanto las acusaciones particulares y popular como la defensa del conductor, que el 24 de julio de 2013 tomó la curva con un exceso de velocidad tras atender una llamada telefónica del interventor.

RECURSOS DE LAS PARTES

La plataforma ha exigido en su recurso que se investigue el exceso de peso del tren, que sitúa en los furgones generadores, y cifra, en concreto, en 9 toneladas de más por eje (27, cuando lo permitido es 18).

En el escrito, advierte de que el Centro de Investigación de Tecnologías Ferroviarias, al que se encargó una simulación del accidente, "ya planteaba en sus informes dudas sobre los pesos" y menciona entre ellas la afirmación relativa a que "faltan los pesos en tara de todos los coches".

Mientras, la otra asociación de afectados (Apafas) ha alegado igualmente que, a su juicio, hay "responsabilidades objetivas y de relevancia penal" en cargos del administrador de infraestructuras ferroviarias (Adif).

Por su parte, el abogado que representa al maquinista Francisco José Garzón, que aquel día circulaba despistado, hace hincapié en la responsabilidad de Adif y Renfe de garantizar la seguridad en la vía y de prever el despiste, y poner medidas para evitar que en caso de producirse el tren se accidentase.

Además, los letrados de todas las partes cuestionan la decisión del magistrado de atender a los informes elaborados por dos de los tres peritos designados judicialmente, mientras critica el otro, que aportó el único con experiencia en el sector ferroviario.

Una de las periciales con las que se queda el juez es, precisamente, la que contiene plagios del informe de la comisión de investigación de accidentes ferroviarias (CIAF), órgano que se presenta como independiente pero que se inscribe en la estructura del Ministerio de Fomento.