SANTIAGO DE COMPOSTELA 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha ratificado la pena de 10 años de cárcel para un hombre por agredir sexualmente y amenazar a su expareja en Ourense.
En concreto, el alto tribunal gallego ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por la representación legal del procesado, confirmando la sentencia dictada en febrero por la sección segunda de la Audiencia Provincial de Ourense.
Según los hechos probados de este fallo, todo ocurrió en febrero de 2022, cuando el hombre fue a recoger sus pertenencias a casa de su expareja, con la que había roto relación un mes antes tras cinco años juntos.
Una vez allí, tras dejar fuera una bolsa con sus efectos personales, se dirigió a la habitación donde estaba la víctima y, agarrándola fuertemente del brazo, la empujó hacia la cama, la tumbó boca abajo y le dijo "ahora vas a saber lo que es bueno".
Ahí, le bajó los pantalones a la mujer y le introdujo los dedos en la vagina en varias ocasiones, cayendo la mujer al suelo y abandonando el hombre el lugar. Más tarde, le enviaría mensajes diciendo que buscase sitio para esconderse: "Vas a ver qué es ser hijo de puta".
Por ello, fue condenado como autor de un delito de agresión sexual y otro de amenazas a 10 años y tres meses de prisión, además de al pago de una indemnización a la víctima de 5.000 euros.
Pese a todo, la sentencia no es firme, ya que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
SARRIA
Por otra parte, el TSXG también ha confirmado la pena de dos años de cárcel para dos acusados de traficar con droga en Sarria, desestimando el recurso presentado contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Lugo.
Los hechos se remontan a julio de 2017, cuando agentes de la Guardia Civil fueron testigos de varios intercambios entre los procesados y sus clientes.
Además, el TSXG también ha confirmado la pena de dos años de prisión para un hombre por hacerse con madera de Greenalia por valor de unos 160.000 euros. Los hechos sucedieron en 2019 y la Audiencia Provincial de A Coruña lo condenó a dos años de cárcel como autor de un delito de apropiación indebida.