El órgano que investigará el accidente pedirá autorización para trabajar en julio
MADRID / SANTIAGO, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -
La comisión del Congreso que investigará el accidente ferroviario en Angrois (Santiago de Compostela) en 2013 comenzará a recibir comparecencias a finales de este mes de junio y empezará en primer lugar con las víctimas del siniestro, que se cobró la vida de 80 personas y dejó a otras 144 heridas.
Así lo han acordado, por unanimidad, los miembros de la citada comisión parlamentaria, que han decidido finalmente recabar el testimonio de 49 personas durante los próximos meses, una menos de las previstas inicialmente.
Tras conocerse esta decisión, el portavoz de la plataforma de víctimas, Jesús Domínguez, en declaraciones a Europa Press, ha afirmado que el colectivo de afectados no la entiende, ya que habían solicitado como "gesto" acudir de últimos a la comisión de investigación, de modo que cerrasen las comparecencias.
"No lo entendemos. Ciudadanos y En Marea estaban de acuerdo (con que fueran en último lugar). Se lo hemos pedido al PP y al PSOE y no entendemos esta decisión por parte de los socialistas", ha expuesto Domínguez. En concreto, la plataforma se puso en contacto con Odón Elorza, César Ramos y Pilar Cancela.
Así las cosas, el plan de la comisión es comenzar con las asociaciones de víctimas, continuar con el maquinista y el interventor (que los afectados ven "incoherente" con la idea de depurar eventuales responsabilidades políticas), y concluir con los responsables políticos, entre los que se encuentran los exministros de Fomento José Blanco y Ana Pastor, actual presidenta del Congreso.
ACELERAR EL RITMO DE LOS COMPARECIENTES
Dado el importante volumen de nombres que se prevé que desfilen por este órgano, el presidente de la comisión, el independentista catalán Feliu Joan Guillaumes, ha informado de que solicitarán a la Mesa de la Cámara Baja habilitar el mes de julio para poder recibir el testimonio de comparecientes.
Según ha explicado a los periodistas a la salida de la reunión, su idea es que puedan celebrarse hasta dos sesiones por semana en julio y en cada una de ellas recibir a unos tres comparecientes con el fin de dotar a la comisión del mayor ritmo posible.
De entrada, a finales del presente mes se convocará una comisión para recibir a las dos asociaciones de víctimas del accidente, esto es, la Plataforma Víctimas Alvia 04155 y la Asociación de Perjudicados por el accidente ferroviario del Alvia, así como dos víctimas a título particular aún por confirmar.
Desde el principio, tanto el PP como el PSOE y Unidos Podemos pretendían que las víctimas abrieran los comparecientes. En Marea, trasladando las reivindicaciones de la plataforma, ha planteado este jueves además que sean ellas las que ponga el punto y final a los trabajos, si bien no todos los grupos están de acuerdo, por lo que esta decisión se ha quedado en el aire.
Además, tanto el PP como el PSOE plantearon llamar también al maquinista, Francisco José Garzón, y al interventor, Antonio Martín Marugán, que podrían ser llamados el próximo mes de julio, tras escuchar a las víctimas.
LOS POLÍTICOS, AL FINAL
El planteamiento inicial es que los responsables políticos reclamados por los grupos parlamentarios cierren los trabajos de la comisión, a modo de colofón.
Entre ellos se encuentran la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ministra de Fomento desde diciembre de 2011 a diciembre de 2015; el exministro de Justicia, Rafael Catalá, entonces secretario de Estado de Planificación e Infraestructuras; y José Blanco, exministro socialista de Fomento (2009-2011).
Otros de los comparecientes que desfilarán por el Congreso en los próximos meses son los expresidentes de Adif Antonio González Marín y Gonzalo Ferré Moltó; José Teófilo Serrano, presidente de Renfe Operadora de 2009 a 2013; y el director de Seguridad Ferroviaria de la Agencia Ferroviaria Europea, Christopher Carr.
En la reunión también han confirmado, como viene siendo habitual en este tipo de comisiones de investigación, el formato interrogatorio (cinco minutos de exposición para el compareciente y siete para cada grupo) y el voto ponderado, es decir, en función de la representatividad que cada grupo parlamentario tiene en el hemiciclo.