Vigo adjudica la redacción del nuevo PGOM, tres años después de la anulación del anterior

Publicado 09/10/2018 13:23:44CET

VIGO, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Consello de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Vigo prevé adjudicar este jueves los contratos de redacción del nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) y la revisión de la cartografía, casi tres años después de la anulación, por parte del Tribunal Supremo, del planeamiento aprobado en 2008.

Así lo ha avanzado este martes en rueda de prensa el alcalde, Abel Caballero, quien ha explicado que la redacción del Plan General ha sido adjudicada, por algo más de 2 millones de euros, a las empresas Oficina de Planeamiento S.A., y Sepia Técnicos S.L.

Las empresas tienen un plazo de 2 meses para elaborar un diagnóstico socioeconómico y, a partir de ahí, redactar el documento urbanístico. En las condiciones de adjudicación, se establece un plazo de 4 años para la redacción del PGOM.

Por otra parte, la empresa Geograma S.L. ha sido la adjudicataria del contrato de revisión de la cartografía, por un precio de 348.000 euros, y tiene un año para llevar a cabo ese trabajo.

Estas adjudicaciones se ratificarán en la reunión del Consello de la Gerencia de Urbanismo de este jueves, después de casi tres años de trámites, informes y búsqueda de alternativas. Entre esas alternativas, el gobierno municipal planteó en su día la llamada 'solución Parejo', defendida por el catedrático Luciano Parejo, y que pasaba por recuperar las partes del PGOM que no habían sido cuestionadas por el Tribunal Supremo y solventar aquellas que habían motivado la anulación, pero "la Xunta no lo aceptó y no quiso colaborar", según Caballero, quien ha lamentado que el Plan podría "estar en vigor" desde hace tiempo si se hubiera optado por esa vía.

Antes de la adjudicación de este jueves, hubo un primer intento de licitar la redacción del Plan vigués, a principios de 2018, pero el concurso quedó desierto. En ese momento, el gobierno municipal atribuyó esa circunstancia al precio del concurso (sobre 1,6 millones de euros, que las empresas consideraban insuficiente) y a la complejidad de un documento que suele provocar miles de alegaciones.

Fue entonces cuando se decidió dividir la adjudicación en dos lotes: uno para la redacción del Plan General, y otro para la revisión de la cartografía.