MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
La familia del marinero de Ribadeo (Lugo) Manuel López, desaparecido en aguas del Canal de la Mancha en octubre de 2006 y hallado muerto un mes más tarde, se ha quedado sin la indemnización debido a que la compañía aseguradora, Mutua Gallega, se niega alegando que fue un suicidio, y se basa como única prueba en el diario de navegación en el cual está escrito: "Alguien se tiró al agua pero nadie lo vio".
El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, a través del Instituto Social de Marina, afirma sin embargo que la muerte se debió a un accidente laboral, según informó la Fundación de Herederos del Mar (FHM). Por ello, esta fundación, que califica de "sospechosa" la desaparición, solicita una aclaración del suceso y, en todo caso, una indemnización para la hija del marinero gallego, Beatriz López.
La única prueba a la que se ha tenido acceso para dilucidar el juicio por la muerte de este marinero, que trabajaba para el barco Minchos IV, del puerto de Celeiro (Lugo), ha sido el diario de navegación, donde se apunta literalmente "dicen que se tiró al agua pero nadie lo vio", tal y como afirmó la presidenta de la FHM, Marisol Moreda.
"Lo importante es que se aclare la relación. Hacer una comisión rogatoria a Francia para que envíe la autopsia y podamos aclarar cómo murió", añadió Moreda, quien destacó la indignación de la hija del marinero porque la compañía de seguros "reclame sin pruebas que fue un suicidio".
EL MARINERO LLEGÓ A UNA PLAYA Y FUE ENTERRADO COMO "SEÑOR X"
Manuel López tenía 39 años de edad cuando desapareció en aguas francesas en octubre de 2006. Era mecánico en el pesquero 'Minchos IV', embarcación que estaba faenando en aguas del litoral francés cuando sus tripulantes advirtieron la ausencia de su compañero, pero el dispositivo de búsqueda activado por el servicio de Salvamento Marítimo galo no pudo recuperar su cuerpo.
Un mes más tarde se halló el cuerpo en una localidad de la Bretaña francesa. La Gendarmería identificó los restos encontrados en una playa de Guidel como 'Señor X', y el cuerpo fue enterrado en Lorient, sin vincularlo a la desaparición de López González. Dos años más tarde, y tras practicar al cuerpo las pruebas de ADN, se concluyó que correspondía a Manuel López.
"Es muy sospechoso que lo encontrara un gendarme y después de dos años decidieran practicarle las pruebas de ADN", recalcó la presidenta de FHM.
El secretario general de la Confederación Española de Pesca, Javier Garat Pérez, pidió también una aclaración de la situación y que "a la hija del fallecido se le den las indemnizaciones que le correspondan".