Un proyecto del CSIC avanza en la viabilidad de la cría de las paralarvas de pulpo en cautividad

Publicado 17/12/2018 13:47:08CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

El contrato de investigación y desarrollo entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) --a través del grupo Ecobiomar-- y Armadora Pereira (Proyecto Aquopus) que tiene como fin de hacer viable la cría de las paralarvas de pulpo en cautividad ha empezado a dar sus resultados.

En concreto, esta iniciativa ha demostrado que es posible alimentar las larvas de este cefalópodo sin larvas de crustáceo, al administrar enriquecedores a la artemia que simulan la composición nutricional de las presas naturales.

Según ha explicado el investigador Ángel F. González, desde hace más de dos décadas, este grupo de investigación avanza en el conocimiento de las primeras fases de desarrollo del pulpo en la naturaleza. Así, ha obtenido por primera vez larvas planctónicas en cantidades suficientes como para hacer estudios de correlación entre estas y las condiciones climáticas.

Asimismo, ha señalado que uno de los puntos álgidos fue el esclarecimiento de la dieta del en la naturaleza, hito alcanzado en el marco de la tesis doctoral de Álvaro Roura Labiaga.

CONVENIO DESDE 2017

Con motivo de estas investigaciones surgió en 2017 el acuerdo de colaboración entre el grupo Ecobiomar del Instituto de Investigaciones Marinas y la Armadora Pereira. Este apuesta por trasladar lo investigado en la naturaleza a condiciones de cultivo del pulpo con el objetivo de desarrollar una alimentación y suplementos nutricionales con base en su dieta natural y mejorar así su supervivencia en cautividad.

El CSIC ha explicado que la colaboración entre Armadora Pereira y Ecobiomar está en perspectiva de prorrogarse para acometer una segunda fase con el fin de obtener juveniles que sean sostenibles y rentables económicamente para poder criar pulpos "ecológicos" que alivien la presión pesquera sobre el recurso.

INVESTIGACIONES EN EL MEDIO MARINO

En paralelo a los estudios sobre el cultivo de este cefalópodo en cautividad, el grupo Ecobiomar continúa con la investigación sobre esta especie en el medio marino. Así, en la actualidad, lo hace a través del proyecto Caleco, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

La última publicación sobre el ciclo de vida y la ecología de las larvas de pulpo común cuenta con la colaboración de investigadores australianos, en el marco de un proyecto anterior (Caibex) financiado por el Ministerio de Educación.

"El ciclo de la vida del pulpo esconde todavía muchos secretos, especialmente en l o referente a su etapa de vida planctónica", ha explicado Ángel F. González.

Entre otras cuestiones, este investigador ha indicado que la especie tiene un ciclo de vida complejo, que incluye una etapa de dispersión larvariana en el plancton que dura unos meses, seguida de una etapa de asentamiento en el fondo donde se desarrollan hasta ser adulto, completando el ciclo en menos de dos años.