Maqueta del centro de día proyectado en Sóller. - CAIB
PALMA, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
El comité técnico formado por la Conselleria de Asuntos Sociales y Deportes, el Ayuntamiento de Sóller y el Colegio de Arquitectos de Baleares han elegido el proyecto arquitectónico de rehabilitación firmado por el gabinete de arquitectos de Santiago Fiol, para la construcción del primer centro de día público en Sóller, con un total 20 plazas y un coste cercano al millón de euros.
El nuevo equipamiento se situará en el antiguo matadero ubicado en el camino de Ses Fontanelles, que cedió el pasado mes de diciembre el Ayuntamiento de Sóller, cuando se firmó el convenio entre las dos administraciones para hacer posible el centro de día.
En un comunicado, la Conselleria de Asuntos Sociales y Deportes ha especificado que la intervención que se hará será muy respetuosa puesto que se trata de un edificio catalogado y con un alto valor patrimonial. El despacho de arquitectos dispone de dos meses desde la firma del contrato para completar el proyecto básico.
El presupuesto total del proyecto es de algo más de 900.000 euros, aportados al 50 por ciento por la Conselleria y el Ayuntamiento de Sóller. Contará con un total de 20 plazas y, de ellas, un mínimo de 15 serán para personas mayores en situación de dependencia, que se incorporarán a la Red Pública de Atención a la Dependencia.
El antiguo matadero de Sóller cuenta con un edificio principal, con planta baja y una parte central con más altura, que ocupa una superficie de 310 metros cuadrados y un conjunto de edificaciones anexas menores de un total de 153 metros cuadrados.
Para los arquitectos, la necesidad de dar funcionalidad a los dos edificios independientes hace imprescindible la construcción de un nuevo cuerpo que haga de nexo y permita hacer todas las circulaciones del edificio cubierto, a la vez que sirva como acceso principal al centro de día. Además, para facilitar la llegada y la recogida de los usuarios se mantiene el espacio diáfano que queda entre la fachada del edificio y el muro existente.
Conscientes del valor patrimonial del edificio principal, los arquitectos mantendrán tanto su imagen exterior como toda la estructura. Para poner en valor el espacio de este cuerpo principal, estos han propuesto la demolición del techo intermedio y ubicar la sala polivalente y la de descanso como un único espacio interior en toda su altura original.
Asimismo, han planteado que las estancias se dispongan de forma que los desplazamientos entre las diferentes actividades sean mínimos y se de prioridad a la conexión entre la sala polivalente y la sala de descanso, en la nave principal, directamente conectadas con la cocina, el almacén y uno de los baños geriátricos.
Para mejorar la relación de las salas principales con el espacio exterior han propuesto también la apertura de dos nuevas ventanas hacia el sur, que mejoran la iluminación y ventilación naturales. El patio posterior prevén habilitarlo como espacio exterior para los usuarios, manteniendo el arbolado existente con una parte ajardinada y una zona pavimentada que dispone de una pérgola vegetal para dar sombra en verano.
El espacio polivalente cuenta con mesas desmontables con capacidad para 20 usuarios, un azulejo con pica, mobiliario para guardar material de trabajo, y tiene conexión directa con el almacén. Dispone de un revestimiento de pared acústico que permite la fijación de elementos para la personalización del espacio. La sala de descanso, situada a continuación, cuenta con cierres móviles que permiten una mayor flexibilidad de uso del centro y que se pueden alargar hacia las terrazas exteriores soleadas.
La nave principal tiene doble altura para poner en valor el espacio más interesante del edificio, en el que se propone una pasarela perimetral de uso restringido para poder realizar la maniobra y limpieza de las ventanas y el mantenimiento de las instalaciones y las cubiertas de los cuerpos anexos.
La cocina se ubica en el cuerpo sur del edificio principal, dado que el servicio de comedor se realizará mediante 'catering', la cocina cuenta con un acceso directo desde el espacio exterior del centro de día para facilitar la carga y descarga.
Las zonas de servicios para los usuarios y la zona de personal se ubican en el edificio F donde estará la sala de fisioterapia, la sala de cuidados y un segundo baño geriátrico para los usuarios, y también la zona de descanso y vestuarios para los trabajadores del centro de día.
La sala de fisioterapia cuenta con iluminación y ventilación naturales abiertas al exterior pero protegida de la vista del resto de los usuarios. La zona de personal dispone de un espacio de descanso con una pequeña oficina, con baños y vestuarios, que cuentan con un espacio seco con taquillas para cambiarse.
Además, todo el proyecto está pensado para garantizar que su accesibilidad sea universal y sostenible, así como que tenga unas instalaciones eficientes y una adecuación medioambiental.