Archivo - Salvamento marítimo encuentra un cayuco con 73 personas, antes de llegar al muelle de La Restinga, a 24 de octubre de 2025, en la isla de El Hierro, Islas Canarias (España). - Antonio Sempere - Europa Press - Archivo
CEAR alerta de la aparición de rutas migratorias "más largas y peligrosas" como consecuencia de la externalización de fronteras
PALMA/MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha destacado que los migrantes llegados a Baleares presentan un "mayor deterioro físico y mental", debido a que su llegada a las islas desde sus países de origen es "extremadamente compleja, larga y peligrosa".
Estas son algunas de las conclusiones extraídas en el informe anual de CEAR 'Las personas refugiadas en España y en Europa', con datos de 2025, presentado este lunes por la entidad en rueda de prensa en el Consejo General de la Abogacía Española.
En el documento hablan del cambio de perfil de los migrantes llegados a Baleares en el último año, ya que perciben un aumento de las personas llegadas desde Somalia, Malí, Guinea Conakry, Costa de Marfil y Burkina Faso.
La organización ha apuntado que el tránsito de estas personas por el continente africano hasta las costas baleares se puede extender más allá de un año y durante la travesía relatan casos de tortura, extorsión y violencia sexual.
Por estos motivos, junto la situación vivida en sus países de procedencia, harían que su salud física y mental empeore lo que les deja en una situación de "mayor vulnerabilidad" y, por ende, "la intervención con ellas es más compleja".
RUTA SOMALÍ QUE SE PUEDE ALARGAR HASTA DOS AÑOS
De este modo, han puesto el ejemplo de la ruta somalí, puesto que las llegadas de esta nacionalidad en el conjunto de España se ha incrementado un 5% con la entrada de personas por la ruta balear "fundamentalmente".
En 2024 llegaron 442 somalíes a España y el 72% habrían llegado a Baleares, principalmente a Mallorca. En 2025 esta cifra se habría multiplicado por cuatro y a Mallorca habrían llegado el 91% de las personas procedentes de este país del Cuerno de África.
CEAR detalla tres posibles vías empleadas para salir de Somalia. Una sería cruzar la frontera terrestre hasta Etiopía, después coger un vuelo hasta Benín, pasar a Argelia directamente desde Níger o pasar previamente por Nigeria, hasta coger una embarcación dirección a Baleares.
Otra tanscurre íntegramente por tierra en un viaje que recorrería Etiopía, Sudán, Libia y Argelia hasta navegar a Baleares. La última se dirige a las Canarias, con un vuelo hasta Chad, cruzar a Níger, desde allí volar a Mauritania y ya tratar de llegar a El Hierro.
La duración de esta ruta oscila entre los seis meses y los dos años, en función de la ruta escogida y las dificultades que encuentren los migrantes en el camino. A esto habría que sumarle las entre ocho y diez horas que dura la travesía marítima entre Argelia y Baleares, aunque CEAR ha recogido relatos de personas que quedaron a la deriva y tardaron 30 horas en llegar al archipiélago.
Los migrantes llegados a Baleares suelen ser hombres --un 89,5%-- y mujeres solos --10,5%, aunque en el caso de Mallorca al 12%-- y han relatado violaciones de los derechos humanos como trabajos forzados, encarcelamientos o extorsión --especialmente en Libia--, además de arrestos y devoluciones en medio del desierto en Argelia.
Los motivos por los que los somalíes deciden salir del país también tienen que ver con las amenazas para unirse a los grupos armados y, en el caso de las mujeres, habría que añadirle casos de violencia de género como matrimonios forzados o mutilación genital.
De acuerdo con los datos facilitados por el Ministerio del Interior, a Baleares habrían llegado más de 7.300 migrantes en 2025, lo que representa un incremento del 24,5% en comparación con el año anterior.
Los países de procedencia más frecuentes de los migrantes llegados a Baleares en este último año son Argelia --con un 44,6%--, Somalia --22,8%--, Malí --14,2%--, Guinea Conakry --8%--, el resto países subsaharianos --9,6%-- y del resto de países --1,3%--.
Esto hace que en el último año los migrantes subsaharianos llegados a Baleares superen el 50% del total, cuando en 2024 el 70% eran de origen argelino, que habrían desviado sus rutas hacia Almería, Murcia o Alicante.
De acuerdo con las cifras de la Organización Internacional de las Migraciones, 289 personas desaparecieron o perdieron la vida tratando de llegar a Baleares, la segunda ruta más mortífera en España tras la canaria, que registró 421 desapariciones o defunciones.
La organización ha señalado que la respuesta humanitaria en Baleares ha sido motivo de "preocupación" durante los últimos años, en los que se ha dado un aumento de llegadas de personas migrantes a las islas.
Por eso, han resaltado que las 44 plazas de Atención Humanitaria que hay en Mallorca "no siempre han sido suficientes" para garantizar una protección "adecuada" a todas las personas que, por razones de vulnerabilidad o por ser unidades familiares y estar a la espera del resultado de pruebas de ADN, "necesitaban permanecer acogidas en las islas un periodo antes de su traslado a la península".
Esta situación se habría agravado en 2025 con el nuevo aumento de llegadas a las islas, con repuntes de más de 1.000 llegadas en los meses de junio y agosto, y la "carencia de dispositivos adecuados para la espera de las personas hasta su traslado a la península".
Ante la persistencia de las llegadas, han señalado que en septiembre de 2025 el Gobierno español declaró una emergencia migratoria con una dotación de 6,75 millones de euros, lo que ha permitido desplegar un conjunto de centros provisionales de "corta estancia" antes de la derivación a la península.
ESPAÑA POR DEBAJO DE LA UE EN LA PROTECCIÓN A LOS REFUGIADOS
España se situó en 2025 como el tercer país de la Unión Europea (UE) con más solicitudes de protección internacional, solo por detrás de Alemania y Francia. Sin embargo, el porcentaje de personas a las que se concedió protección quedó por debajo de la media europea: un 11,2% frente a más del 35% de la media europea.
Durante 2025, España registró 144.396 solicitudes de protección internacional, lo que supone un descenso del 13,7% respecto al año anterior, aunque la cifra continúa siendo una de las más elevadas de Europa. La caída de solicitudes se relaciona, según CEAR, con el impacto de la entrada en vigor del Reglamento de Extranjería en mayo de 2025 y con el "progresivo endurecimiento" de las políticas migratorias, en particular los acuerdos de control y externalización de fronteras con terceros países como Marruecos, Mauritania y Senegal.
En concreto, apunta que América Latina y África son las principales regiones de las que proceden 9 de las 10 nacionalidades con mayor número de solicitudes, con Somalia y Guinea como principales novedades, a las que se suma Palestina. Si bien, CEAR alerta de que el nivel de protección ofrecido por el Estado español "sigue descendiendo drásticamente" y es de los más bajos de la UE: se sitúa, en 2025, en un 11,2%, muy por debajo de la media europea, que supera el 35%.
Por todos estos motivos, CEAR ha enfatizado la "necesidad urgente" de reorientar las políticas de asilo hacia una "protección efectiva, la corresponsabilidad internacional, la ampliación de vías legales y la garantía real de derechos, al combatir el racismo y la exclusión estructural".