El Consell y el Obispado de Mallorca restauran el coro de la iglesia de Alaró - CONSELL DE MALLORCA
PALMA 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Consell y el Obispado de Mallorca han restaurado el coro de la iglesia de Alaró, una intervención, financiada con 60.000 euros a través de la Comisión Mixta de Patrimonio entre ambas instituciones, que ha marcado el inicio de la celebración del IV centenario de la construcción del templo.
En una nota de prensa, el Consell de Mallorca ha informado que ha impulsado la restauración del coro de la iglesia parroquial de Alaró, una actuación que ha considerado clave y que este sábado ha dado el pistoletazo de salida a los actos conmemorativos del IV centenario de la construcción del templo, iniciada en el año 1626. A lo largo de este año, el municipio celebrará diversas actividades culturales y religiosas para recordar este hito histórico.
La restauración del coro, realizado en estuco veneciano y único en Mallorca, ha contado con una aportación de 60.000 euros del Consell de Mallorca, a través del Departamento de Cultura y Patrimonio.
El resultado de la intervención se ha presentado este sábado en un acto en la iglesia, al que han acudido el alcalde de Alaró, Llorenç Perelló, diferentes regidores y la vicepresidenta primera del Consell y consellera insular de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca. Durante el acto también se ha dado a conocer el programa de actividades previsto para el IV centenario.
La vicepresidenta primera del Consell y consellera insular de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, ha destacado que "en el Consell se tiene el compromiso de proteger, restaurar y poner en valor el patrimonio histórico de los pueblos de la isla, porque forma parte de la identidad colectiva de Mallorca".
Roca ha subrayado además que la intervención en Alaró "es un ejemplo de cómo la colaboración institucional permite conservar elementos únicos y, al mismo tiempo, acercarlos a la ciudadanía".
Los trabajos de restauración, que se han prolongado durante seis meses, han consistido en la limpieza del conjunto, la reintegración de materiales deteriorados y la recuperación de los colores originales del coro.
El equipo especializado, liderado por Raquel Garduño, ha retirado capas de suciedad mediante técnicas innovadoras y ha llevado a cabo análisis para identificar los tonos exactos de las partes pintadas de blanco, verde y violeta. Asimismo, se han hecho numerosas pruebas de color para elaborar nuevas baldosas y recuperar las piezas del zócalo que se habían perdido a lo largo de los siglos.
Durante el acto, los asistentes han podido comparar imágenes del estado del coro a comienzos de 2025 con su aspecto actual, una vez finalizada la restauración.
También se ha presentado un nuevo sistema de visitas guiadas al templo, que sustituye los paneles informativos por un sistema digital accesible desde el teléfono móvil, con contenidos en formato de audio o texto y acompañados de material gráfico.
Además, se ha proyectado un audiovisual que explica el proceso constructivo del templo actual, levantado sobre una edificación del siglo XIV, así como el logotipo conmemorativo del centenario.
El programa de actos del IV centenario es fruto de la cooperación entre la parroquia, el Ayuntamiento de Alaró y la asociación cultural Al Rum, con el apoyo del Consell. Entre las actividades previstas hay una exposición, conferencias, la publicación de un recortable que permitirá 'construir' la iglesia en casa y un concierto especial.
EL HECHO HISTÓRICO
La primera referencia documental a la construcción de la nueva iglesia de Alaró se encuentra el 8 de marzo de 1626, cuando los jurados de la villa expresaron la necesidad de ampliar el templo y aprobaron por unanimidad financiar las obras mediante un impuesto eclesiástico.
Pocos días después, el 22 de marzo, el escultor Jaume Blanquer llegó al pueblo para trazar el proyecto definitivo del templo, descartó la propuesta inicial de los jurados y planteó un nuevo diseño. Blanquer es también el autor, entre otras obras, del retablo del Corpus Christi de la Catedral de Mallorca.
Las obras se prolongaron durante más de 150 años y no fue hasta 1785, con la finalización del portal mayor, cuando el templo pudo darse por concluido.