PALMA 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Palma ha aclarado este jueves que las obras que se están llevando a cabo en Sant Jordi cuentan con supervisión arqueológica y que se respetarán todos los elementos patrimoniales protegidos.
En nota de prensa y a raíz de algunas informaciones aparecidas en medios de comunicación en las que se alerta de un supuesto derribo de dos talaiots, el Consistorio ha explicado que no se ha producido el derribo de ningún elemento patrimonial protegido en el ámbito de actuación.
Según explican, los trabajos se desarrollan en el marco de una nueva promoción en la que está prevista la construcción de 118 viviendas y cuentan desde su inicio con supervisión arqueológica, tal y como establece la licencia de inicio de obras, que obliga a disponer de un arqueólogo responsable de supervisar los movimientos de tierra.
En cumplimiento de esta condición, se ha designado al arqueólogo encargado de realizar dicha supervisión, tal y como consta en el acta emitida el pasado 14 de septiembre con motivo del inicio de los trabajos. El acta establece asimismo que, ante la posible localización de restos arqueológicos, éstos deberán ser preservados y que corresponderá al arqueólogo responsable determinar las actuaciones que deban llevarse a cabo, de acuerdo con la normativa de protección del patrimonio.
Según señala el Consistorio, durante los trabajos realizados hasta el momento se ha identificado un resto arqueológico, cuya conservación está prevista y que quedará integrado en la futura zona verde de la urbanización.
Esta zona verde incorporará también el molino que actualmente se encuentra en otra ubicación del ámbito. El elemento será trasladado y reubicado para garantizar su conservación e integración en el futuro espacio libre público, por lo que no será derribado.
Cort ha remarcado que las obras de urbanización y la construcción de las 118 viviendas todavía no ha comenzado. Los trabajos que se están realizando actualmente corresponden a actuaciones previas de desbroce y preparación del terreno para delimitar los futuros solares y viales de la urbanización.
Una vez finalizados estos trabajos y comprobado que el replanteo se ajusta al proyecto autorizado, se formalizará, en su caso, el correspondiente acta de replanteo e inicio de las obras.
De este modo, insiste el Ayuntamiento, la actuación cuenta desde el inicio con las medidas de protección arqueológica previstas en la licencia y con la supervisión de un arqueólogo responsable, "garantizando que los elementos patrimoniales existentes o que puedan identificarse durante los trabajos sean preservados y tratados conforme a la normativa vigente".