Archivo - El Palacio de Justicia, sede del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) y la Audiencia Provincial, en la plaza Weyler de Palma. - EUROPA PRESS - Archivo
PALMA 7 Ene. (EUROPA PRESS) -
Dos hombres han negado este miércoles haber patroneado una patera que quedó a la deriva al sur de Cabrera el 19 de junio del año pasado con una veintena de persona a bordo y que fue interceptada al llegar a tierra.
En el juicio celebrado este miércoles en la Sección Primera de la Audiencia Provincial los dos acusados han negado haber pilotado la embarcación y han asegurado que, como el resto de personas, pagaron 6.000 y 7.000 euros respectivamente por embarcarse en la travesía desde Argelia.
Ambos acusados, que sólo han respondido a las preguntas de sus abogados, han negado cualquier relación personal entre ellos y han asegurado que se conocieron justo antes de emprender el viaje. Los dos sospechosos han coincidido en señalar, en una fotografía, a los supuestos patrones de la barca. En el turno del derecho a la última palabra, uno de los acusados ha añadido que lo único que deseaba al embarcarse era reunirse con su familia en Francia.
Los dos hombres han señalado que, igual que el resto de pasajeros, también temieron por su vida durante el trayecto.
Durante las declaraciones de los testigos, agentes de vigilancia aduanera han explicado que al recibir el aviso del avistamiento de la embarcación se dirigieron hacia el lugar, pero "que no estaban preparados para lo que se encontraron", en relación al número de pasajeros, ya que por la eslora pensaban encontrarse cuatro o cinco personas y no más de 20. "Les dimos toda el agua que pudimos. Iban en condiciones lamentables, acomodados de cualquier manera", ha afirmado uno de los agentes.
Según han relatado otros agentes que atendieron la llamada de auxilio, la embarcación, que figuraba como robada en Formentera, hizo la travesía sobrecargada, con la línea de flotación muy baja y sin ninguna medida de seguridad para las personas que viajaban a bordo. Además, quedó a la deriva, precisamente, porque no se calculó bien la gasolina.
El juicio ha quedado este miércoles visto para sentencia. Fiscalía reclama una condena de cinco años de prisión para cada uno de ellos y las defensas piden una sentencia absolutoria al considerar que la única prueba de cargo existente es la declaración de un testigo protegido.