Una vigilante de seguridad opera uno de los drones en las instalaciones de SFM en Son Rullán. - CAIB
PALMA 19 May. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de drones vigilará las instalaciones de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) en Son Rullán (Palma) para evitar que se realicen pintadas vandálicas en los trenes.
El nuevo dispositivo, que ha sido presentado este martes por el gerente de SFM, José Ramón Orta, comenzó a prestar servicio el pasado mes de abril y tiene como principal objetivo reforzar la seguridad de las instalaciones.
Se trata de una de las mejoras que la empresa de seguridad responsable del actual contrato incluía en la oferta presentada en la última licitación del servicio, ha informado la Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad en un comunicado.
Así, al personal de seguridad desplegado en las instalaciones de Son Rullán se le sumará ahora un nuevo vigilante que cuenta con licencia de piloto de dron y que será el encargado de realizar los vuelos de reconocimiento.
Los drones habilitados, los mismos que usan los cuerpos policiales para buscar a personas desaparecidas, disponen de una docena de cámaras y están dotados también de un dispositivo de conversión a visión térmica, así como de un potente equipo de altavoces para advertir o disuadir a potenciales intrusos.
Los vuelos se realizarán cada día, mayoritariamente en horario nocturno y con una frecuencia constante, de modo que en una misma noche se puedan efectuar entre 20 y 25 rondas. El perímetro de las instalaciones estará controlado con rutas preestablecidas y desde todos los ángulos.
GRAFITIS EN LOS TRENES
A lo largo del año pasado, SFM pagó más de 120.000 euros para subsanar los daños por las pintadas vandálicas, de los cuales 80.347 fueron para sufragar los desperfectos producidos en los trenes y 40.000 para las afecciones en las instalaciones.
La empresa pública presentó denuncias penales por cada una de las pintadas vandálicas en sus trenes, hasta sumar un total de 27 en todo el año. Se computaron un total de 37 vagones de tren pintados y una superficie total de 398 metros cuadrados a reparar.
En los cuatro primeros meses de 2026 se han presentado ya diez denuncias que han supuesto un perjuicio económico de más de 46.000 euros. Hay computados 32.579 euros en daños al material móvil que se corresponden con 17 vagones pintados y 173 metros cuadrados de superficie afectada, a los que hay que sumar 14.000 euros para sufragar los desperfectos en las instalaciones.
Los grafitis, ha subrayado la Conselleria, provocan un importante deterioro en el exterior de los trenes, dañando tanto la pintura como el vinilado de las unidades y obligando a renovar materiales antes de lo previsto. La constante limpieza de las pintadas, además, reduce la durabilidad de los recubrimientos exteriores.
SFM ha implantado diversas medidas a lo largo de los últimos años para tratar de frenar las pintadas vandálicas, como el refuerzo de personal de seguridad en todas sus instalaciones y la creación de una unidad canina en Son Rullán.
Asimismo, se han mejorado y aumentado los cerramientos en todas las dependencias y se han fortalecido los equipos técnicos de seguridad y de grabación de vídeo, añadiendo un buen número de cámaras de vigilancia a las ya existentes.
Además, dado que se decidió que la empresa se personaría como acusación particular en todas las causas abiertas a raíz de sus denuncias, contrató a un perito caligráfico encargado de analizar y registrar las pintadas vandálicas, tanto antiguas como recientes.
Gracias a la identificación pericial de las firmas, se puede atribuir su autoría de forma concluyente, agilizando el trabajo policial. Sus informes se incorporan directamente a los procesos judiciales como prueba, aportando evidencias que favorecen la condena de los autores y apoyan investigaciones abiertas en todo el país.