El presidente de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), Javier Vich, en Fitur - FEHM
PALMA 22 Ene. (EUROPA PRESS) -
Siete de cada diez establecimientos hoteleros de Mallorca estarán abiertos el próximo mes de marzo, lo que constata el avance de la temporada y una desestacionalización estructural.
Así lo ha destacado el presidente de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), Javier Vich, este jueves en Fitur, en la rueda de prensa sobre la temporada turística de este año.
"El inicio de la temporada turística se ha desplazado de forma estructural hacia el primer trimestre del año", ha destacado Vich, quien ha detallado que en marzo siete de cada diez establecimientos estarán abiertos, lo que supone un 16 por ciento más que en 2025, cuando abrió el 54 por ciento.
Este año, favorece que la Semana Santa sea a principios de abril, aunque desde la FEHM han señalado este hecho es coyuntural, ya que un 20 por ciento de hoteles permanecen abiertos todo el año. Además, se duplica en febrero con casi cuatro de cada diez establecimientos operativos.
El presidente de la FEHM ha destacado que entre enero y marzo de 2019 --año prepandemia-- el 35 por ciento de la planta hotelera estaba abierta, mientras que este año se prevé que sea el 45 por ciento.
"Este crecimiento confirma una desestacionalización estructural y no coyuntural, un adelanto real del inicio de la temporada con marzo como un mes clave de arranque reemplazando al mes de mayo", ha expuesto Vich.
Asimismo, en abril serán nueve de cada diez los hoteles que abrirán, la misma cifra que el año pasado y nueve puntos por encima de las estimaciones realizadas en la pasada WTM de Londres de 2025.
También ha detallado que febrero y marzo ganan peso gracias a mercados maduros como Alemania que aporta estabilidad al destino y segmentos estratégicos como senior, deportivo, cicloturismo y MICE. En concreto, ha considerado "determinante" la incorporación de Palma al circuito nacional de congresos a través del Palacio de Congresos.
En este sentido, ha agregado que la temporada 2026 "consolida el nuevo calendario turístico de Mallorca" y ha apuntado como reto de futuro asegurar la rentabilidad de este adelanto y consolidar la demanda de invierno y primavera.
ALOJAMIENTO NO REGLADO
Entre otras cuestiones, Vich ha subrayado que el crecimiento de visitantes se canaliza fuera del sistema reglado, apuntando que los pasajeros crecieron un 1,5% y las pernoctaciones un 0,9%. "Más llegadas no implica más estancias en la oferta reglada tradicional", ha dicho.
Asimismo, ha indicado que entre enero y noviembre se han contabilizado en Baleares 18 millones de turistas (Frontur), de los que un 70% se alojaron en hoteles, un 15% en alquiler vacacional autorizado y otro 15% restante en viviendas propias o casas de amigos/familiares o alquiler turístico no autorizado.
Este último grupo, ha remarcado Vich, representa casi uno de cada cinco turistas en Baleares.
La mayor parte del crecimiento turístico se está produciendo mediante fórmulas de alojamiento difícilmente fiscalizables o legalizables, ha dicho. El "alojamiento en casas de amigos", a su parecer, genera "problemas graves" de control, fiscalidad, sostenibilidad de los servicios públicos y presión sobre el territorio.
"No solo no contribuye al equilibrio económico y fiscal del destino, sino que desestabiliza el modelo basado en legalidad, calidad y empleo formal", ha considerado la FEHM.
ACOMPAÑAMIENTO INSTITUCIONAL
El presidente de la patronal mallorquina ha remarcado que el nuevo calendario exige que servicios públicos y oferta complementaria activen su operativa desde el inicio del año. "No esperar a la temporada alta permite profesionalizar los servicios, generar valor añadido y fidelizar talento", ha sostenido.
Además, ha destacado que este adelanto "no es una casualidad, ni una adaptación coyuntural", sino que responde a la transformación real del modelo turístico.
Así, según Vich, tiene consecuencias directas en la generación de empleo más estable, en la planificación de plantillas y recursos de las empresas, y en la hoja de ruta que deben seguir las administraciones públicas, asegurando que los servicios e infraestructuras "acompañen este nuevo ciclo".