Un momento de la toma de posesión de Fernando Socias como presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJIB. - EUROPA PRESS
Reivindica su jurisdicción como la herramienta de la que disponen los ciudadanos para defenderse de las decisiones de la administración
Reclama más medios personales para hacer frente a una de las tasas de congestión más elevadas de España
PALMA, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El magistrado Fernando Socias ha tomado posesión este martes como nuevo presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB).
Ha sido en un acto celebrado poco después de las 12.00 horas en la sala del jurado del Palacio de Justicia y presidido por presidente del TSJIB, Carlos Gómez, al que han asistido una amplia representación de la magistratura y de la administración de Justicia.
Socias, que ocupará la presidencia tras 27 años como magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, ha firmado el acta de toma de posesión y, sentado junto a Gómez, ha pronunciado un discurso en el que ha reivindicado su jurisdicción como aquella que mejor expresa la relación entre los poderes ejecutivo y judicial.
"Le corresponde controlar la legalidad y defender a los ciudadanos ante las posibles extralimitaciones", ha subrayado el nuevo presidente de la Sala, quien ha vinculado estos sistemas de control, que permiten corregir "posibles arbitrariedades en el ejercicio del poder", al desarrollo de las sociedades democráticas.
"El buen funcionamiento de lo Contencioso-Administrativo es garantía del buen funcionamiento de la administración, y de esta manera ganamos todos", ha subrayado.
Esta jurisdicción, ha apuntado, es la única que está "directamente al alcance de los ciudadanos sin necesidad de intermediarios" y permite que cualquier que se haya visto afectado por una decisión que considere lesiva pueda interponer un recurso contra la "todopoderosa administración" y esperar que se resuelva en términos de igualdad.
Este poder, ha incidido, conlleva que los magistrados ejerzan con especial responsabilidad. "Este potente instrumento de control tenemos que aprender a usarlo con sus límites, con prudencia y con cordura. Tiene sus peligros, como el riesgo de pretender sustituir los criterios de la administración con los personales propios", ha advertido Socias.
Así, ha defendido la necesidad de que los jueces dejen de lado sus creencias y la opinión pública a la hora de redactar sus sentencias sobre los contenciosos. "Es la ley la que marca el camino del cual no nos tenemos que salir", ha ahondado.
También ha instado a las administraciones públicas a acatar las disposiciones judiciales, independientemente del sentido en el que se pronuncien. "No podemos asumir que su incumplimiento es una opción a disposición de las administraciones", ha dicho.
FALTA DE PERSONAL
Socias, en una reivindicación que ya es habitual en la administración judicial en Baleares, ha reclamado la necesidad de disponer de mayores medios personales para hacer frente al aluvión de asuntos a los que se enfrentan.
Esta carencia de funcionarios, ha lamentado, hace que el control que realizan no sea el adecuado y que los ciudadanos puedan llegar a perder la fe en la justicia, habida cuenta de los largos plazos que tienen que esperar para obtener una respuesta.
La jurisdicción contencioso-administrativa de Baleares, ha recordado el nuevo presidente, es de las que presenta mayor tasa de congestión en todo el país, de acuerdo con los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Por ejemplo, en su Sala hay cerca de 1.300 asuntos en lista de espera. Las partes, además, se enfrentan a plazos de espera de hasta dos años desde que un asunto está en disposición de ser sentenciado y el fallo en sí.
"Con este panorama, la relevante función de control de la actividad administrativa queda bastante diluida. Lo sufren los ciudadanos, la administración y, créanme, nosotros al ver que no podemos ofrecer el servicio que los ciudadanos merecen", ha concluido.
ESPÍRITU PRÁCTICO Y RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL
El presidente del TSJIB ha celebrado el nombramiento de Socias, de quien ha destacado su "espíritu práctico, su capacidad para trabajar en equipo y su sentido de responsabilidad institucional". "Y una virtud muy importante, es un gran juez", ha apostillado.
También ha subrayado el lenguaje claro y el orden expositivo de sus sentencias --en las que, ha recordado, se fijaba cuando estaba al frente de una sección de lo Civil de la Audiencia Provincial de Palma--, que buscan resolver los asuntos "sin hacer exhibición innecesaria de conocimiento y hasta con un punto de innovación".
Socias, que ocupara la vacante que había en la Sala, era el único candidato. Eso, ha señalado Gómez, tiene una doble lectura: que no todo el mundo está dispuesto a asumir una responsabilidad que va más allá de las propiamente jurisdiccionales y que sus compañeros le reconocen como aquel que "más mérito y capacidad" tiene para ostentar el cargo.