Archivo - Exterior del Monasterio de Santa Isabel, a 17 de mayo de 2024, en Palma de Mallorca, Mallorca, Baleares (España). - Isaac Buj - Europa Press - Archivo
PALMA, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Federación de Monasterios de Monjas Jerónimas de Santa Paula estudia el futuro que se le dará al Monasterio de Santa Isabel de Palma y priorizarán, siempre que sea posible, la preservación de su carácter religioso.
Este proceso de análisis llega después de que Tribunal Supremo (TS) inadmitiera el recurso de casación interpuesto por el Obispado de Mallorca contra la sentencia de la Audiencia Provincial que reconoce a las monjas jerónimas la propiedad del inmueble, ubicado en el centro histórico de la capital balear.
Lo han explicado este martes la presidenta de la Federación y priora del monasterio, Ángeles Sanz, y la abogada que ha representado a las monjas a lo largo de los 12 años que ha durado el litigio judicial para dirimir la titularidad del edificio, María del Pilar Roselló.
"Se acaba una etapa y, con toda nuestra esperanza, se abre otra en la que junto al consejo nos ponemos a trabajar. Seguro que encontraremos un buen destino para este lugar sagrado", ha señalado la religiosa.
La letrada, en la misma línea, ha celebrado que el largo litigio haya acabado con "un triunfo de la verdad" y permita "abrir un nuevos cauces" para determinar el futuro de Santa Isabel.
"Acabamos de salir del pleito y la pregunta sobre qué deparará el futuro todavía se tiene que estudiar", ha expuesto Roselló, quien sin embargo sí que ha dado algunas pinceladas acerca de lo que pasará de ahora en adelante.
La abogada ha recordado que las jerónimas son una orden de derecho pontificio, es decir, que cualquier proceso relacionado con el monasterio, "sea de venta o de alquiler, será "vigilado, tutelado y autorizado" por la Santa Sede.
En ese contexto ha hecho referencia a las orientaciones que la Santa Sede da para regir la vida jurídica de las instituciones religiosas bajo su mandato.
"Estas instrucciones dejan claro que estas piedras, este arte, lo que encierra este monasterio, habla y tiene una función evangelizadora. Y por lo tanto, se insiste en la indicación de mantener, si es posible, la vida religiosa. Y si no, buscar un destino que sea compatible con el plan de la orden", ha apuntado.
La Santa Sede, ha proseguido, permite diferentes soluciones para este tipo de inmuebles históricos siempre que permitan que "la razón de ser" de la orden religiosa "pueda pervivir de otro modo".
"Ya sea conciliando el culto en la Iglesia, la atención al patrimonio artístico e histórico o conciliando un destino social, docente y compatible con esa pervivencia del plan carismático", ha subrayado la letrada.