PALMA, 19 May. (EUROPA PRESS) -
El Govern no descarta la posibilidad de tener que determinar algún tipo de ayudas al sector agrario "centradas en cereales y forraje" ni otras "más contundentes" debido a la sequía en Baleares.
Así lo ha comunicado el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, este viernes, en una rueda de prensa, previa a la reunión de la Mesa de Sequía 2023, en la que ha explicado que en Baleares "la situación es un poco atípica y anómala" si se compara con zonas de la Península, como Aragón, Cataluña o Andalucía, donde "llevan seis o siete meses permanentes de sequía continuada, con altísimas temperaturas".
Esto se debe, según ha explicado Fernández, a que "hasta marzo, las precipitaciones fueron más o menos normales, en Baleares, en comparación con la última década" y "el agua unida a que las temperaturas fueron suaves hicieron que el indicador de vegetación fuera positivo". Y, sin embargo, ha añadido, "la situación se ha precipitado en los meses de marzo y abril, de forma muy acusada, hacia una condición de sequía".
"En los meses de marzo y abril, el clima ha sido seco, muy seco y, en algunas zonas, extremadamente seco", ha apuntado, señalando además que las temperaturas han sido "muy altas" estos meses, registrándose anomalías de "un grado y medio por encima de la media habitual".
De este modo, y "aunque había acumuladas reservas de agua", ha lamentado Fernández, "ha habido mucha evaporación, mucha sequedad y los cultivos han sufrido". "Todo lo ganado hasta marzo, se ha perdido en apenas un mes y medio", ha reconocido.
Por este motivo, este viernes se ha convocado la Mesa de la Sequía 2023, en la que han participado las organizaciones profesionales agrarias y Cooperativas Agroalimentarias de Baleares. Una Mesa en la que el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha escuchado a las organizaciones del sector y comunicado las ayudas que plantea el Estado --Decreto Ley sobre sequía-- y a qué medidas de flexibilición de la PAC se pueden acoger, de acuerdo con una circular del Ministerio.
En este sentido, ha añadido que "si desde esta Comunidad Autónoma hay que definir también algún tipo de ayuda se hará de manera muy quirúrgica y centrando estas en los cereales y el forraje, que es lo que, en estos momentos, preocupa".
Pues, cereales y forrajes sufren en la actualidad una situación "altamente sensible" debido a la "alta dependencia que tiene de ellos el ganado para su la alimentación".
El resto de plantas, sin embargo, ha asegurado, Fernández, "están bien". "Las leñosas, como el olivar, el almendro o el viñedo, las frutales y las hortícolas están bien", ha subrayado.
Así mismo, y "más a largo plazo", el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural no ha descartado "tener que tomar medidas más contundentes" en relación a la situación de las masas de agua en Baleares.
Actualmente, según Fernández, "la situación de las masas de agua en Baleares es de normalidad en la zona norte de Mallorca y Serra de Tramuntana; así como en la isla de Menorca". Sin embargo, ha precisado, "es de prealerta, en las de Manacor, Felanitx, Migjorn, es decir, la zona sur de Mallorca, en las de Ibiza y Formentera".
"Si suben temperaturas, que es lo previsible en los próximos meses de verano, habrá más demanda de agua, tanto para el cultivo, como para los animales y los propios seres humanos, pudiéndose dar una situación de sequía hidrológica crítica", ha apuntado, incidiendo en que "ahí si que se pueden tener que tomar medidas más contundentes".
Por ello, en la reunión de la Mesa de Sequía 2023, Fernández ha trasladado a las organizaciones agrarias que "hay que tener mucho cuidado con el uso del agua de acuífero" y les ha emplazado a "ser especialmente responsables en este periodo para no tener que aplicar medidas restrictivas en los acuíferos en el futuro".
Finalmente, el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha comentado que, a día de hoy, "se están analizando los caudales y volúmenes almacenados en las balsas de riego". Y, atendiendo a la situación de estas "se están organizando, con cada comunidad de regantes, tandas de riego y volúmenes máximos de consumo de agua de balsa por sistema de regadío".
Al respecto, ha puesto el ejemplo de que "si en la balsa de riego de Consell, por ejemplo, entran al día 600 metros cúbicos de agua a la balsa, la comunidad de regante no puede gastar más de 600 metros cúbicos cada día, con el objetivo de garantizar que esta mantenga un remanente del 30 por ciento reservado como reserva estratégica de agua". Pues, ha reseñado, "hay que ajustar las dotaciones de riego a lo disponible porque así es la planificación hidrológica".