PALMA, 23 (EUROPA PRESS)
Más de un millar de personas migrantes han pasado por los módulos de atención en tránsito instalados por el Gobierno central en los puertos de Palma, Ibiza y Formentera en poco menos de tres meses.
Por las infraestructuras ubicadas en el muelle de Botafoc (Ibiza) y en el puerto de la Savina (Formentera), que abrieron en noviembre, han pasado ya 555 y unos 90 migrantes, respectivamente.
Por la instalada junto a las estaciones marítimas del puerto de Palma, operativa desde principios de diciembre, lo han hecho 472 personas. Aunque este viernes estaba vacía dado que no han llegado pateras en los últimos días, en lo que va de año han arribado a Mallorca unos 270 migrantes y, en el conjunto de Baleares, más de 380.
Esta última instalación, con una capacidad máxima de 154 plazas, ha funcionado especialmente durante los dos picos migratorios registrados en los últimos meses, cuando se han llegado a atender hasta a 102 migrantes a la vez.
"Esto revela la necesidad de este tipo de infraestructuras", ha explicado el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, quien este viernes ha visitado los módulos del puerto de Palma junto a la directora general de Atención Humanitaria y del Sistema de Acogida de Protección Internacional del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Paloma Favieres.
El delegado del Gobierno ha remarcado que estas infraestructuras no están concebidas para funcionar como un lugar de acogida permanente sino para dar respuesta a un fenómeno migratorio en tránsito.
Previo paso por el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de Son Tous, donde son filiados por la Policía Nacional y atendidos por la Cruz Roja, en el puerto de Palma no pasan más de entre 24 o 30 horas hasta que pueden embarcarse en un ferri que les lleve hasta Denia, Valencia o Barcelona.
Ya en la Península, ha detallado el delegado, o bien entran en el circuito humanitario o prosiguen con su viaje migratorio, muchas veces hacia otros puntos de Europa.
Estas instalaciones portuarias, de 600 metros cuadrados, están conformadas por diferentes carpas e infraestructuras modulares, según ha podido comprobar Europa Press durante la visita.
Los migrantes pueden descansar en más de un centenar de literas, con colchones azules, distribuidas en dos salas diferenciadas. También pueden comer y beber en un comedor o asearse en una docena de baños portátiles y en otras tantas duchas ubicadas en dos módulos.
Los trabajadores de Cruz Roja cuentan con un espacio para almacenar los kits humanitarios y poder atender las necesidades de las personas que pasen temporalmente por las instalaciones. Los migrantes, además, cuentan con enchufes para cargar sus dispositivos móviles y pueden conectarse a internet.
Esto último, ha subrayado el delegado del Gobierno, es especialmente importante dado que les permite ponerse en contacto con sus seres queridos y comunicarles que han logrado completar el viaje en patera con vida.
"Con todo esto ganamos en dignidad y somos capaces de ofrecer una mejor atención en clave humanitaria", ha subrayado. "Todos los actores nos sumamos en un necesario ejercicio de coordinación para dar la mejor respuesta posible en clave de dignidad a las personas migrantes que salen de su tierra jugándose la vida, buscando una oportunidad de futuro y que llegan a nuestras costas considerando Baleares como una zona de tránsito", ha añadido.
EL GOBIERNO "NO ABANDONA" A BALEARES
Estas instalaciones levantadas en los puertos de Palma, Ibiza y Formentera, ha recordado Rodríguez, fueron posibles gracias a la declaración de la emergencia migratoria en Baleares por parte de la Secretaría de Estado de Migraciones el pasado mes de septiembre, que supuso una inversión de 6,7 millones de euros.
En ellos, los migrantes tienen garantizado el alojamiento y la atención adecuados y servicios de traducción e interpretación y atención médica. También pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación, salubridad y seguridad.
El delegado ha agradecido la colaboración de todos los actores implicados en la atención de las personas migrantes como la Policía Nacional, la Guardia Civil, Salvamento Marítimo o la Cruz Roja, todos ellos con representación en la visita al puerto de Palma de este viernes.
También ha destacado el papel de los ministerios de Interior y de Migraciones y la cesión de los espacios por parte de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB).
"Al contrario de lo que muchas veces se dice con excesiva ligereza de que el Gobierno abandona a Baleares en el trabajo con el flujo migratorio, el Gobierno se vuelca con multitud de recursos para desarrollar con dignidad la acogida en tránsito", ha reivindicado.
SOLUCIÓN A UNAS CONDICIONES "TERRIBLES"
La profesora de Derecho Internacional de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y miembro del equipo directivo del Observatorio de Migraciones en el Mediterráneo Valentina Milano, presente en la visita, se ha mostrado satisfecha con las instalaciones portuarias.
Estas, ha apuntado en declaraciones a los medios de comunicación, llegan después de meses en los que las entidades y colectivos que trabajan con los migrantes vinieran "luchando y pidiendo" que se habilitaran.
Hasta ahora, la situación en la que se encontraban los migrantes que esperaban poder embarcarse en un ferri en dirección a la Península era "terrible". "Estaban sin ningún tipo de protección ni atención, durmiendo fuera por la noche con temperaturas que eran inaceptables", ha recordado.
Milano ha remarcado la importancia de que todos los actores que intervienen en la atención de las personas migrantes estén coordinados y ha subrayado que se necesitan "más recursos para hacer una intervención de mayor calidad".