'Menys turisme, més vida' denuncia la "violencia desproporcionada" y pide la "dimisión inmediata" del delegado

Pancartas durante una manifestación contra la saturación turística, a 26 de julio de 2026, en Palma
Pancartas durante una manifestación contra la saturación turística, a 26 de julio de 2026, en Palma - Tomàs Moyà - Europa Press
Europa Press Islas Baleares
Publicado: lunes, 27 julio 2026 10:39

PALMA 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

La plataforma 'Menys turisme, més vida' ha denunciado este lunes la "violencia desproporcionada" por parte de la Policía Nacional contra los manifestantes de la protesta 'Mallorca, al límite' y ha exigido la "dimisión inmediata" del delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez.

La plataforma ha destacado en un comunicado que Mallorca vivió este domingo la manifestación contra la turistificación más multitudinaria hasta la fecha y ha reiterado que más de 70.000 personas -más de 25.000 según datos de la Policía Nacional en el momento de inicio- participaron en esta protesta que transcurrió "de forma tranquila y sin incidentes" desde plaza España hasta Ses Voltes.

Según explican, la Policía Nacional desplegó un dispositivo antidisturbios "sin precedentes y totalmente innecesario" y bloqueó los accesos a la zona de Ses Voltes, donde la organización contaba con autorización para celebrar el acto final. Según añaden, la Policía alegó motivos de seguridad "pese a que el aforo del recinto no alcanzaba ni el 50% de su capacidad". Además, la organización había comunicado que, en caso de llenarse el espacio, se ocuparían las rampas de acceso y las explanadas situadas sobre la muralla y bajo la Catedral, zonas a las que tampoco se permitió el acceso.

"La indignación de los asistentes fue en aumento al comprobar que el recinto de Ses Voltes estaba vacío mientras un cordón de la Policía Nacional impedía la entrada", indican.

Así, explican que las primeras cargas, de menor intensidad, se produjeron sobre la muralla cuando algunos manifestantes intentaron acceder a "unas Ses Voltes prácticamente vacías". Posteriormente, la tensión se concentró en el paseo de acceso.

"Ante la negativa de la Policía a permitir el paso, se acordó leer el manifiesto en el lugar donde se encontraba concentrada la mayor parte de los asistentes. Mientras se realizaba esa lectura, un grupo de agentes llegó a la zona cargando sin motivo alguno contra las personas que escuchaban el manifiesto", explican.

A partir de este momento, "se vivieron momentos de gran tensión" y, una vez concluida oficialmente la manifestación y tras celebrarse con dificultades los parlamentos y las actuaciones previstas, "la Policía inició las cargas más contundentes contra los manifestantes que permanecían en los alrededores". Según han explicado, las cargas comenzaron en la avenida Antoni Maura y se extendieron hasta el inicio del Born, "dejando decenas de personas heridas, algunas con fuertes golpes en la cabeza que requirieron asistencia médica, entre ellas un periodista".

Fue, insisten, una actuación policial "de violencia desproporcionada, llegando incluso a disparar contra personas totalmente pacíficas". Las cargas, señalan, comenzaron sin previo aviso y sin que los servicios sanitarios hubieran sido alertados, lo que obligó a los miembros de la organización a atender a los heridos y a esperar más de 45 minutos la llegada de asistencia médica para "personas con heridas abiertas en la cabeza que necesitaban puntos de sutura".

Según relatan, cuando finalmente llegaron los primeros sanitarios, "a pie, ya que la Policía impidió el acceso de la ambulancia, eran cuatro profesionales para atender a cinco heridos".

"Cuando hablamos de violencia nos referimos a estos hechos y no a un manual que habla de poner silicona en cerraduras", han señalado en alusión a su 'Manual de acción contra la turistificación' en el que ofrecían recomendaciones como ocultar el rostro y vigilar las cámaras de seguridad para señalar alquileres turísticos y negocios.

"Violencia es impedir que finalice una manifestación pacífica amparada por el orden público, es dejar a más de una decena de personas heridas, es utilizar la violencia policial para defender intereses económicos", han reiterado antes de añadir que uno de los manifestantes fue "agredido por el propietario de uno de los negocios", un hecho que demuestra, según la plataforma, "hasta qué punto señalar la turistificación puede ser criminalizado por el propio sector".

RESPONSABILIDADES POLÍTICAS

Por todo ello, exigen una explicación de lo sucedido y la "dimisión inmediata" del delegado del Gobierno por este despliegue policial que consideran "totalmente desproporcionado y por su actuación durante una manifestación pacífica".

Además, han señalado al Ayuntamiento de Palma por los "numerosos impedimentos y trabas" a la celebración de esta protesta. Según han explicado, después de que el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno autorizaran la finalización de la manifestación en Ses Voltes, la Policía Nacional les comunicó dos días antes de la movilización que únicamente permitiría el acceso de 2.000 personas, "sin ofrecer ninguna alternativa".

Según relatan, tras contactar de inmediato con el Ayuntamiento de Palma y ante la negativa del Consistorio a cambiar el espacio por falta de previsión, se vieron obligados a mantener el final del recorrido en Ses Voltes.

Además de la "inacción de Cort", explican que tampoco se habilitó el punto de electricidad solicitado al Consistorio para conectar el equipo de sonido, por lo que tuvieron que usar un generador propio.

Finalmente, han criticado los "impedimentos" sufridos para celebrar actos en la vía pública. "Cambios de última hora sin alternativas, sin colaboración ni atención y negando escenarios y puntos de suministro eléctrico", han lamentado.

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