Archivo - Una vivienda en venta, a 15 de abril de 2024, en Palma de Mallorca, Mallorca, Baleares (España). - Tomàs Moyà - Europa Press - Archivo
PALMA 22 Ene. (EUROPA PRESS) -
El número de viviendas okupadas en venta ha caído un 6,8% en Baleares en el último trimestre de 2025, pasando de las 474 del periodo anterior a 442, según datos de Idealista.
Una parte de ellas se concentran en Palma, donde se han contabilizado 170 entre octubre y diciembre del año pasado, lo que supone un descenso del 7,6% respecto al tercer trimestre, cuando fueron 184.
Las viviendas okupadas en venta suponen el 1,5% del total de Baleares y el 2,3% de su capital, según ha indicado el portal inmobiliario en un comunicado.
En el conjunto de España, el volumen de viviendas sin posesión que se ofertan en el mercado de venta creció un 4,6% en un solo trimestre. En el último cuarto del año pasado hubo anunciadas 24.058 viviendas okupadas, frente a las 23.010 que hubo en el tercer trimestre de este año.
Las tasas que presenta tanto Baleares como Palma se encuentran por detrás de las de otras provincias como Barcelona, en la que las viviendas okupadas a la venta suponen el 8,3% del total, o capitales como Tarragona, donde son el 8,5%.
Por comunidades autónomas, el 40% de todas las viviendas okupadas a la venta están en Cataluña, seguida por Andalucía, que concentra el 20% del total, y la Comunidad Valenciana, con el 11%.
Murcia y Madrid disponen cada una del 7% de esta oferta, mientras que en Castilla-La Mancha se queda en el 4%, Canarias en el 3% y Baleares en el 2%.
"Los datos ponen de manifiesto que el problema de las viviendas okupadas que salen al mercado, lejos de ser un efecto puntual, se está estableciendo como parte del paisaje inmobiliario y casi en un producto de inversión más", ha apuntado el portavoz de la plataforma Francisco Iñareta.
Según su análisis, cada vez más propietarios deciden vender a pérdidas sus viviendas por "la falta de seguridad jurídica" y por "no verse respaldados por la justicia".
La sola aparición de una vivienda okupada a la venta porque su propietario "renuncia a pelar por sus derechos", ha sostenido, es "un enorme fracaso como sociedad". Esta realidad, ha sentenciado, debería provocar "una profunda reflexión y un cambio urgente de políticas".