Archivo - Aula de una 'escoleta' - CONSELLERIA DE EDUCACIÓN - Archivo
PALMA 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las patronales de las 'escoletes' de Baleares han advertido de que la propuesta del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes de reducir las ratios en la etapa 0-3 abre un periodo de "incertidumbre" en el que resulta "imposible" acordar mejoras salariales para las trabajadoras.
Según han señalado en un comunicado Escola Catòlica, Ceceib y Feipimeb, esta reducción del número de alumnos supone "un ataque directo" a la viabilidad económica de los centros.
A su entender, la propuesta del Ministerio introduce un elemento "no previsto y distorsionador" en la negociación para mejorar las condiciones de los centros 0-3 no integrados para equipararlas al resto de la enseñanza concertada.
En este sentido, han subrayado que esta reducción de ratios "trastoca" los cálculos económicos de las organizaciones patronales y de la Conselleria de Educación y Universidades.
"Ningún modelo de 'escoleta' 0-3 ni concertada, ni municipal, ni privada, resulta económicamente sostenible con la mitad de alumnos por aula, y tampoco si se mantiene el número de alumnos pero se tiene que afrontar el coste salarial de la 'pareja educativa' (dos educadoras por aula), coste no cubierto por el concierto educativo", han asegurado.
Los conciertos educativos del tramo 0-3 actualmente vigentes en Baleares cubren el 48 por ciento de los costes salariales de los centros.
Así, el 52 por ciento de los costes se financian con los ingresos privados (escuela 'matinera', comedor y horario de tarde) que, han advertido, "ya son deficitarios". Para las patronales, es "impensable" duplicar los precios a las familias.
Con todo, han avisado de que si se reduce el número de alumnos o si se duplican los costes salariales y de seguridad social de las educadoras, "muchas 'escoletes' privadas, concertadas y municipales tendrán que cerrar, por inviabilidad económica".
En todo caso, han continuado, provocará la disminución "radical" del horario de atención a las familias, reduciéndolo al que esté sostenido con fondos públicos, lo que supondrá precarizar los puestos de trabajo y convertir en parcial los contratos.