Policías internacionales pasan el verano patrullando por Palma para prevenir delitos relacionados con el turismo - EUROPA PRESS
PALMA, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -
Una quincena de policías de Alemania, Países Bajos y Rumanía han participado este año en el operativo especial que la Policía Nacional despliega cada verano en Palma para prevenir los delitos relacionados con el turismo, especialmente los hurtos y los robos con violencia.
Este jueves, tres de ellos han sido despedidos por el jefe superior de la Policía de Baleares, José Antonio Puebla, y los diferentes mandos policiales que han trabajado codo con codo con ellos.
El neerlandés Gabriel y la alemana Eleonore se han desplazado a la capital balear en el marco de la iniciativa Comisarías Europeas, en marcha desde 2021; la rumana Simona, por su parte, ha sido la primera participante del bautizado como proyecto Baleares.
"Han supuesto una gran ayuda en el trabajo de prevención de los delitos de los que sus correspondientes connacionales son víctimas, especialmente los hurtos. El trabajo de mayor calado lo han llevado a cabo en la Playa de Palma y en el centro de la ciudad", ha explicado Puebla durante el acto de despedida.
El jefe superior de la Policía Nacional ha puesto en valor el "conocimiento de primera mano y en tiempo real" que han podido aportar en las sucesivas investigaciones, algunas de las cuales se han saldado con la detención de sospechoso.
"Han tenido unos resultados magníficos que esperamos continuar en las próximas ediciones. No podemos más que felicitarlos a todos por su trabajo", ha zanjado.
El jefe de la comisaría de la Policía Nacional en la Playa de Palma, Francisco Javier Santos, sido uno de los mandos que ha mantenido un contacto más directo con los agentes internacionales, también les ha felicitado por el "gran éxito" de su estadía en Mallorca.
"A MUCHOS TURISTAS LES DA UN CORTOCIRCUITO"
Gabriel lleva siete años trabajando como oficial de la Politie neerlandesa, centrado principalmente en labores de patrullaje y de lucha contra el narcotráfico en La Haya. En un perfecto castellano, dado que nació en Santo Domingo, ha confesado que no ha encontrado grandes diferencias en la forma de trabajar en la calle.
Sí le ha llamado la atención, ha dicho, los protocolos y la forma de dividirse el trabajo de la Policía Nacional. "En Países Bajos, cuando detienes a una persona, también le tienes que tomar las huellas y hacerle la entrevista. Aquí prácticamente tienen unidades para cada trabajo. Cada uno tiene su rollo y así el trabajo sale mejor y con más calidad", ha subrayado.
Tras participar en cinco o seis detenciones por hurtos o robos con violencia, se lleva "en la mochila" aprendizajes sobre los métodos de comunicación policiales. "He aprendido mucho de cómo comunican aquí, a ver si lo podemos utilizar en los Países Bajos", ha incidido.
Pero si algo le ha sorprendido ha sido la reacción de sus connacionales, sobre todo los de aquellos que desconocen que su policía también está presente en su lugar de vacaciones. "A muchos turistas les da un cortocircuito cuando nos ven. Yo les explico y les ofrezco ayuda, les doy el número de contacto y tratamos de ayudarles en lo que podemos", ha señalado el policía.
También ha tenido contacto con sus compatriotas la subinspectora de la Polizei alemana Eleonore, destinada en un municipio cercano a Düsseldorf, en la zona oeste del país.
Fue durante una noche de patrulla, cuando dos turistas se acercaron a unos agentes de paisano y les ofrecieron cocaína. "Nos llamaron a nosotros, que estaban uniformados. Dijeron que no hablaban español, pero fui yo y hablé con ellos. Y pudimos detenerlos", ha recordado.
Su labor ha sido muy útil para ayudar a turistas que puedan haber sido víctimas de hurtos o robos, pero también para cazar a aquellos que aprovechan sus vacaciones para delinquir. "El idioma ayuda con las víctimas y con los delincuentes", ha resumido la policía alemana.
A POR SUS COMPATRIOTAS CARTERISTAS
Este último supuesto es el motivo expreso por el cual Simona, de la Politia rumana y primera participante del proyecto Baleares de cooperación policial, viajó a Palma el pasado 1 de julio.
Ha estado empotrada con los compañeros de la Brigada de Policía Judicial de la comisaría de la Playa de Palma para enfocarse en desarticular las bandas itinerantes de carteristas rumanos, habituales en zonas en las que abundan los turistas.
"Me ha extrañado mucho la cantidad de robos que se cometen. No podía imaginar que hubiera tantos, de los rumanos y de otras nacionalidades", ha reconocido.
Igual que le pasó a su compañero neerlandés, Simona ha participado en la detención de varios connacionales que no sabían que tenían a su policía pisándoles los talones a miles de kilómetros de su país.
"Al principio pensaron que era de la Policía Nacional, porque iba de paisana. Pero cuando se enteraron que venía de Rumanía se extrañaron, no sabía que existía esta cooperación", ha apuntado.
Después de dos veranos trabajando en Canarias, la agente rumana se irá de Mallorca a finales de este mes de agosto. "He estado encantada con el trabajo, con los compañeros, con la isla y con todo. La gente es muy amable", se ha despedido.