La presidenta del Govern, Marga Prohens, y el alcalde de Palma, Jaime Martínez, en la concentración en apoyo a Ceuta celebrada en Palma. - AYUNTAMIENTO DE PALMA
PALMA 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha reprochado a los ayuntamientos que no se sumaron a las concentraciones convocadas por la Federación Española de Provincias y Municipios (FEMP) en solidaridad con Ceuta que optaran por "seguir las consignas del Gobierno de España o de un partido político".
Así se ha expresado este jueves al ser preguntada acerca de las manifestaciones que se produjeron en Palma, en la que participó junto a varios miles de personas, y en diversos puntos de Baleares.
"La inmensa mayoría de los ayuntamientos de Baleares se sumaron a la concentración de Palma o en sus propios municipios, o iluminando los edificios, en un Día de Ceuta tan especial y doloroso para tantas personas. Estoy muy orgullosa de ver como el pueblo de Baleares se ha vuelto a levantar ante una injusticia", ha dicho después de participar en la colocación de la primera piedra de una promoción de vivienda pública en el municipio de Felanitx.
Prohens, además, ha puesto en valor la "empatía" de una ciudadanía balear que "se ha sabido poner en la piel" de los ceutíes. "Ha demostrado su solidaridad con un territorio que, como pasa en Baleares, es un territorio fronterizo, somos la frontera sur de Europa", ha subrayado.
La presidenta del Govern ha dicho que se le puso "la piel de gallina" después de escuchar los testimonios de los ceutíes que asistieron a la concentración de Palma, quienes le contaron que "tienen miedo de continuar viviendo en Ceuta", que "los niños no podrán volver al colegio con normalidad" o que "hace más de un mes que están encerrados en sus casas".
"Yo creo que si todo el mundo hubiese hecho este ejercicio no habría ayuntamientos que habrían preferido seguir las consignas del Gobierno de España o de un partido político y no demostrar esta solidaridad con el pueblo de Ceuta", ha señalado.
Prohens, por último, ha vuelto a reivindicar que ella dijo "desde el primer día" que la entrada de más de 70.000 personas por la frontera "no fue una crisis migratoria ni humanitaria sino un ataque a la integridad territorial de España".