EIVISSA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Santa Eulària ha iniciado un expediente para determinar las posibles responsabilidades administrativas derivadas de un incendio forestal declarado en la madrugada del pasado 1 de junio en la urbanización de Roca Llisa.
El fuego, según ha informado el Consistorio en un comunicado, supuestamente tuvo su origen en el lanzamiento de material pirotécnico desde una vivienda donde se estaba celebrando una fiesta, concretamente unas bengalas.
Tras la intervención de los servicios de emergencia y la actuación de los distintos vecinos, el fuego pudo ser controlado sin que se produjeran daños personales.
El incendio fue comunicado al servicio de emergencias poco antes de las 02.00 horas y afectó a una zona de vegetación forestal de alrededor de ocho metros cuadrados.
La zona afectada estaba junto a la parcela desde la que, según diversos testimonios recogidos por la Policía Local, se estaban lanzando bengalas y otros artefactos pirotécnicos durante una celebración privada.

Durante la inspección realizada en el lugar, los agentes localizaron restos de material pirotécnico tanto en la zona afectada por el incendio como en el interior de la finca desde donde presuntamente se efectuaron los lanzamientos.
De forma paralela, los informes técnicos elaborados tanto por los agentes de la Policía Local junto con técnicos de Medio Ambiente concluyeron que existe una relación directa entre el uso de estos artefactos y el origen del fuego.
En consecuencia, ha apuntado el Ayuntamiento, están estudiando la posible responsabilidad administrativa derivada del incumplimiento de las obligaciones de vigilancia, control y adopción de medidas de seguridad exigibles a los responsables de la actividad desarrollada en la finca.
HASTA UN MILLÓN DE EUROS
El Consistorio ha acordado remitir toda la documentación a la Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal del Govern para que valore la apertura del correspondiente expediente sancionador.
Según la normativa vigente, si durante la instrucción del procedimiento se concluyera que los hechos generaron un peligro para las personas, las viviendas o las infraestructuras situadas en las inmediaciones, la conducta podría ser considerada una infracción muy grave, con sanciones que oscilan entre los 100.001 y el millón de euros.
El Ayuntamiento, en este sentido, ha remarcado que el incendio se produjo en una zona "especialmente sensible", donde una extensa masa forestal convive con áreas residenciales de la urbanización de Roca Llisa y con infraestructuras estratégicas como el vertedero de Ca na Putxa.

En caso de que no concurrieran las circunstancias necesarias para calificar los hechos como una infracción muy grave, éstos podrían ser considerados una infracción grave de acuerdo con la ley de montes, que permite sancionar el uso del fuego o la realización de actividades prohibidas cuando provoquen daños en terrenos forestales o generen un riesgo grave para las personas o los bienes.
Asimismo, la normativa autonómica prohíbe expresamente el lanzamiento de objetos inflamables o de artefactos susceptibles de originar incendios forestales, así como cualquier actividad capaz de provocar fuego en terrenos forestales o en sus zonas colindantes.
Las infracciones graves pueden ser sancionadas con multas de entre 1.001 y 100.000 euros, sin perjuicio de otras responsabilidades que pudieran derivarse de los hechos investigados, tanto en materia de actividades como de seguridad o protección del medio natural.