El conseller socialista en el Consell de Mallorca Andreu Serra. - PSIB
PALMA, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -
El grupo socialista en el Consell de Mallorca ha acusado al equipo de gobierno insular de sustituir la política turística por "una sucesión de campañas publicitarias".
El PSIB, en un comunicado, ha considerado que el modelo de turístico del PP es un "fracaso" después de tres años de legislatura "marcados por la saturación estival, la falta de control efectivo y una gestión centrada en los eslóganes en lugar de las decisiones".
Para el conseller socialista Andreu Serra, el Consell de Mallorca "ha sustituido el modelo turístico por una sucesión de campañas publicitarias" como la reciente 'De bon deveres', que ha considerado "propaganda para esconder una realidad que cada vez es más difícil de disimular".
El PSIB ha recordado que la propia institución insular "reconoció que el 39,5% de la oferta analizada no estaba registrada", generando "un sistema paralelo que perjudica a la vivienda, la convivencia y a los establecimientos que cumplen la ley".
Entre otras cuestiones, Serra ha criticado que el PP celebre la retirada de los anuncios de las plataformas, dado que eso "no equivale a cerrar viviendas ilegales", y ha lamentado que no sea público el número de alojamientos que han sido obligados a cesar su actividad.
"Si tuviesen resultados sólidos, los publicarían. Confundir anuncios con viviendas permite fabricar titulares, pero no combatir la ilegalidad", ha incidido.
El socialista también ha recriminado al equipo de gobierno su "dejadez" en el control del producto local después de que la Unió de Pagesos alertara de la falta de inspecciones presenciales.
"El PP prometió orden y ha generado el mayor caos en el departamento de Turismo desde el traspaso de las competencias", ha sostenido Serra.
El grupo socialista, en este contexto ha reclamado reducir el techo de plazas mediante la revisión del Plan Intervención en Ámbitos Turísticos (PIAT), algo a lo que se comprometió el PP pero que no ha cumplido todavía.
Defender la imposición de límites, ha concluido el conseller, "no es estar contra el turismo sino proteger su futuro y garantizar el derecho de los residentes a vivir dignamente".