Archivo - Terrazas en la Llotja, en una foto de archivo. - RESTAURACIÓN CAEB - Archivo
PALMA 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
El PSIB ha criticado el "autoritarismo" del alcalde de Palma, Jaime Martínez, por descolgar unos carteles reivindicativos de los vecinos del barrio de sa Llotja en los que se podía leer "el ruido es tortura".
De este modo, la formación ha presentado una moción que se debatirá en el próximo pleno municipal en la que se pedirá al primer edil que reafirme su compromiso con la libertad de expresión como derecho fundamental y condene la retirada de los carteles, según ha explicado el PSIB en un comunicado.
Los socialistas presentarán esta iniciativa en el pleno de junio para que el equipo de gobierno aborde las quejas por ruidos y se adopten medidas "contundentes" que garanticen un "adecuado equilibrio" entre el ocio y el descanso de los residentes, tal y como reclaman las entidades vecinales de barrios como Santa Catalina, sa Llonja, es Jonquet y el paseo Marítimo, entre otros.
El portavoz PSIB en Cort, Francesc Dalmau, ha asegurado que esto demostraría el "autoritarismo que tanto le gusta aplicar a Martínez y Vox, que censuran la libertad de expresión".
"La libertad de expresión es un derecho fundamental de la ciudadanía y esta vulneración ha venido por la retirada de unos carteles que pusieron las entidades cívicas de sa Llotja, hartas de ver que el Ayuntamiento de Palma no vela ni por la convivencia, ni por el respeto, ni por el descanso de los vecinos", ha afirmado.
El representante local ha pedido al Ayuntamiento que "tome parte" y esté del lado de los vecinos respecto al "incivismo" y los "ruidos", que sería la "principal causa de las molestias".
La moción pone encima la mesa medidas como que se integre el ruido recreativo en las mediciones para proteger a la población que "sufre estas molestias".
También se solicita que se refuerce la presencia de la policía local, especialmente a las zonas "más sensibles" para que se asegure el cumplimiento de las ordenanzas municipales.
Además, los socialistas exigirán que se implemente un sistema que facilite la información de licencias de los locales y dé a conocer el horario, aforo y actividad permitida, con el objetivo de "garantizar su cumplimiento".
Por último, reclamarán que se ejecuten las medidas previstas en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2022-2030, de acuerdo con las conclusiones del Mapa Estratégico de Ruidos fase 4, con la creación de un espacio de participación con las entidades vecinales afectadas y a elaborar un plan de seguimiento para "mitigar la fuente sonora de mayor afectación, que es el tráfico rodado".