PALMA DE MALLORCA, 6 Ene. (EUROPA PRESS) -
El delegado del Gobierno, Ramón Socías, confió hoy en que antes de mediados de 2010, comience a funcionar la red de radares del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de Baleares, integrada por un total de siete estaciones conectadas a un centro de control para evitar la llegada de pateras a las islas y que, en principio, debería haber estado operativo a finales de octubre.
Pese a que en el mes de octubre, Socías esperó que esta red estuviese operativa a finales de año, esta mañana volvió a admitir un nuevo retraso, que achacó a las dificultades para lograr los permisos de la Conselleria de Medio Ambiente y del Patronato del Parque de Cabrera para instalar uno de los radares en Es Penyal Blanc y que, tras obtenerse, ya han comenzado las obras.
Tras asistir a la celebración de la Pascua Militar en el Palacio de la Almudaina, Socías apuntó que la Secretaría de Estado de Seguridad ya dispone de cinco de los siete radares, a la espera de que se construya el de Cabrera y se encuentre una ubicación idónea en Cala Figuera (Santanyí), después de que el departamento de Patrimonio del Consell de Mallorca impidiera colocar uno de los radares en esta zona, destinado a vigilar la zona suroeste de Mallorca, al considerar que afectaba a la torre de defensa den Beu, catalogada como elemento histórico.
Así, insistió en que se está buscando una nueva ubicación próxima a Cala Figuera, con el acuerdo de las autoridades insulares y municipales, de forma que señaló que hasta que esto no sea posible, no se podrá poner en funcionamiento todo el sistema, ya que todos los radares deben estar conectados al centro de mando y control, que ya está instalado en la Comandancia de la Guardia Civil de Palma.