Imagen del Área de Can Canut dentro del Parque de Tecnologías Ambientales de Mallorca donde están ubicadas la planta de selección de envases, la planta de metanización - compostaje y el centro de información y educación ambiental - TIRME
PALMA 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
Tirme, la empresa concesionaria del tratamiento de residuos urbanos de Mallorca, ha negado que obtenga "beneficios estratosféricos", ha defendido su sistema de revisión de las tarifas y ha expresado su deseo de seguir colaborando con el Consell de Mallorca.
De este modo ha reaccionado la compañía al contenido de un informe de la Intervención General de la institución insular, conocido hace más de un mes, que calificaba la concesión de "desfavorable", cuestionara la fórmula tarifaria y alertara de una rentabilidad económica anómala.
Tras analizar un informe del que tuvieron conocimiento a través de los medios de comunicación, Tirme ha concluido que las valoraciones "no reflejan la realidad económica de la entidad ni el funcionamiento técnico de los mecanismos tarifarios".
El nivel de beneficios que recoge el documento, ha defendido la empresa en un comunicado, no ofrece una imagen real del balance financiero de la compañía porque únicamente relaciona esos beneficios con los recursos propios y sin considerar el elevado volumen de financiación externa requerido para ejecutar las inversiones del servicio público, valoradas en más de 620 millones de euros.
Si se atiende al total de los recursos económicos movilizados, los propios y los financiados, la rentabilidad media de Tirme en los últimos seis ejercicios se ha situado en el 6,08%, cifra que aparece en el informe de la Intervención General y que la sitúa en la décima posición entre las 52 empresas más representativas del sector.
Por otro lado, si se analizara esa misma rentabilidad desde el inicio de la concesión, el resultado sería del 2,95%, porcentaje que es "incluso moderado" dentro de los rangos habituales de mercado para contratos de concesión pública de larga duración, siempre según la versión de la compañía.
EL SISTEMA DE REVISIÓN TARIFARIA
Respecto a las observaciones que recoge el informe sobre el sistema de regularización anual de la tarifa, Tirme ha señalado que la fórmula vigente se fundamenta en los términos del contrato original, de 1992, y en las metodologías aprobadas por el Consell de Mallorca.
El procedimiento combina estimaciones iniciales con liquidaciones posteriores fundamentadas en datos reales y auditados por los propios técnicos de la institución desde el inicio de la concesión, lo que permite "limitar las oscilaciones de la tarifa derivadas de factores externos" y contempla ajustes posteriores en función de variables como las toneladas tratadas, el IPC, el coste del gasóleo o el precio de la energía eléctrica.
En lo relativo a la actualización por IPC de las amortizaciones, Tirme ha afirmado que se trata de un mecanismo previsto en el contrato concesional de 1992 "para preservar el valor de la inversión frente al impacto de la inflación a largo plazo". Un criterio que, además, ha sido refrendado en todas las modificaciones contractuales posteriores de 2001, 2007, 2013, 2018 y 2023.
LAS SUBVENCIONES DEL CONSELL
La empresa ha recordado que el Consell de Mallorca se marcó como objetivo reducir un 10% la tarifa general de residuos urbanos y decidió que el tratamiento de la materia orgánica recogida selectivamente fuera gratuito para los usuarios del servicio.
Para cumplir con este objetivo y con las cláusulas económicas previstas en el contrato concesional, la institución insular está asumiendo una parte del coste de la tarifa general y la totalidad del coste de la tarifa del tratamiento de la materia orgánica.
Tirme ha considerado que el caso de la fracción orgánica es "el más ilustrativo". Según los informes emitidos por los técnicos del Consell de Mallorca, supone un coste de 14,5 millones de euros anuales, pero para que los ayuntamientos no deban sufragar ese coste, el Consell de Mallorca abona esa cuantía a la empresa.
De este modo, la compañía ha defendido que si la institución insular no realizara estas aportaciones, cobrarían lo mismo, pues facturarían la totalidad del servicio a los consistorios a través de las correspondientes tarifas que, "obviamente serían superiores para los ciudadanos".
Con todo ello, Tirme ha defendido que el marco concesional actual ha permitido situar a Mallorca "en los estándares más avanzados de gestión de residuos y eficiencia ambiental" y ha reiterado su disposición a mantener la colaboración institucional.
EL INFORME Y LAS CRÍTICAS
La reacción de Tirme al informa de la Intervención llega más de un mes después de que se conociera su contenido y de que la oposición comenzara a exigir explicaciones al equipo de gobierno del Consell de Mallorca.
Según denunciaron el PSIB y MÉS per Mallorca, en líneas generales el documento calificaba la concesión de "desfavorable", ponía en duda la fórmula tarifaria, alertaba de unos niveles de rentabilidad "desproporcionados" y recordaba los 103 millones de euros transferidos por la administración en los últimos tres años para "contener, bonificar o regularizar" las tarifas.
El conseller insular de Hacienda, Función Pública e Innovación, Rafel Bosch, dijo en un pleno que se sentaría con Tirme parta negociar una posible modificación de la tarifa de tratamiento de residuos urbanos tras la elaboración de una nueva auditoría.