España notificó el pasado año un total de 280 notificaciones de productos peligrosos detectados al entrar en su mercado, lo que lo coloca como el tercer país con más incidencias, sólo por detrás de Alemania (296) y Hungría (291), de acuerdo a los datos del informe publicado este lunes por la Comisión Europea sobre el Sistema europeo de alerta rápido (RAPEX, por sus siglas en inglés).