Actualizado 02/11/2016 11:25

Madrid no es la única: así actúan otras ciudades europeas para reducir la contaminación

MADRID(EDIZIONES)

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido este domingo limitar la velocidad de circulación a 70 kilómetros por hora en el interior de la M-30 y en las vías de acceso a la ciudad y prohibir el aparcamiento a los no residentes debido a los altos niveles de contaminación registrados en la capital.

Se tratan de medidas establecidas en el 'Protocolo de Medidas para Episodios de Alta Contaminación' que se activan cuando los niveles de concentración de dióxido de nitrógeno superan los 200 microgramos/m3. Pero, ¿qué medidas han tomado ciudades europeas para reducir la contaminación causada por el tráfico?

PARÍS

París es una de las ciudades europeas que más medidas ha tomado para detener los altos niveles de polución causados por el tráfico rodado. Desde este año, los vehículos más contaminantes no pueden circular por la capital francesa los días laborables desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche. Esta medida afecta a los vehículos particulares que lleven en circulación desde antes de 1997, vehículos comerciales que sean anteriores a octubre de 1997 y motos en circulación desde antes de 1999.

Estas medidas han sido implantadas junto a un paquete de ayudas económicas para los ciudadanos que renuncien a su coche privado como un 50% de descuento al utilizar los coches eléctricos compartidos Autolib -similar al servicio de Car2go en Madrid- o una ayuda de hasta 400€ para la compra de una bicicleta.

Además, en marzo del año pasado ya se decidió implantar en París la circulación alterna cuando la concentración de partículas finas superase los 50 microgramos por metro cúbico. El funcionamiento en estos casos es sencillo, los vehículos con matrículas impares circulan los días impares y las pares los días pares.

El Ministerio de Medio Ambiente, Energía y Mar ha implantado también en todo el país una nueva forma de clasificación dependiendo del tipo de vehículo que consiste en una pegatina complementaria a la matrícula, que cuesta 4.5 euros, y que será obligatoria a partir de enero de 2017. Los vehículos 'limpios' -impulsados por electricidad o gas- tendrán una pegatina verde mientras que el resto tendrán otras pegatinas en otros colores que irán del 1 al 5, siendo 1 para los coches nuevos y 5 para los más antiguos.

LONDRES

La capital británica tiene implantado un sistema de tarifas de congestión que limita la circulación por el centro de la ciudad. Funciona de lunes a viernes de 7 de la mañana a 6 de la tarde y tiene un coste de 11.50 libras -casi 13 euros- con un descuento para aquellos coches que sea eléctricos o híbridos.

En 2008, Londres implantó la conocida como 'zona LEZ' -zona de bajas emisiones- para evitar la contaminación producida por los vehículos diesel y los de gran tamaño. Se trata de un área que cubre casi toda la ciudad, activa 24 horas todos los días del año y con un gran número de cámaras que recogen los datos de las matrículas de cada uno de los vehículos para determinar si cumplen o no las condiciones para conducir dentro de la zona LEZ.

Por lo general, tienen la entrada limitada en esta zona los camiones que pesan más de 3.5 toneladas, autobuses grandes, autocaravanas o todoterrenos.

ROMA

Roma es otra de las ciudades europeas que activa el sistema de circulación alterna -matrículas pares o impares dependiendo del día- cuando se registran altos niveles de contaminación.

En la capital italiana se han creado cuatro zonas de manera que en el centro histórico solo pueden circular vehículos autorizados y eléctricos y conforme uno se aleja de esta zona disminuyen las restricciones. Así, en el área que rodea el centro histórico, los vehículos más contaminantes no pueden circular los días laborables y en la zona siguiente, éstos mismos vehículos no pueden circular cuando los niveles de polución sean elevados.

BERLÍN

En 2008, la capital de Alemania declaró el centro de la ciudad 'Zona Medioambiental', donde al igual que Londres, solo se permite la entrada a los vehículos que cumplan ciertas normas en cuanto a la emisión de gases. Berlin ha establecido una serie de placas que identifican al coche como poco o muy contaminante, siendo los que tienen las placas verdes los más limpios y los únicos que pueden circular por el centro de la ciudad.