El abogado de Asia Bibi abandona Pakistán citando amenazas contra su seguridad

La cristiana pakistaní condenada a muerte acusada de blasfemia, Asia Bibi.
REUTERS - Archivo
Publicado 03/11/2018 11:17:33CET

MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

Saiful Maluk, abogado de Asia Bibi, la mujer cristiana condenada a muerte en Pakistán por blasfemia y cuya condena ha sido revocada esta semana, ha abandonado este sábado el país tras recibir amenazas contra su integridad.

Maluk ha afirmado desde el aeropuerto de la capital, Islamabad, que volverá al país para representar a Bibi en caso de que el Ejército garantice su seguridad. El demandante ha reclamado al Tribunal Supremo que revise su decisión.

"Mi familia también hace frente a una inmensa amenaza a su seguridad y el Gobierno federal debe garantizar su seguridad", ha señalado el abogado, en declaraciones concedidas al diario paquistaní 'The Express Tribune'.

Maluk sale del país un día después de el partido islamista radical Tehrik-e-Labaik (TLP) acordara con el Gobierno poner fin a las manifestaciones convocadas contra la revocación de la condena a muerte contra Bibi.

El Ejecutivo ha hecho la concesión de "iniciar el proceso legal" para poner el nombre de Bibi en la lista de prohibición de viaje, además de comprometerse a no oponerse a la solicitud del demandante al Supremo para que revise su decisión.

Asimismo, las autoridades han prometido a la formación que se investigarán las muertes registradas durante las protestas contra el fallo favorable a Bibi, que arrancaron el 30 de octubre, según ha informado el diario local 'Dawn'.

Por su parte, el TLP ha pedido disculpas "si ha dañado los sentimientos o ha molestado a alguien sin motivo", tras lo que el portavoz del partido, Ijaz Qadri, ha anunciado ante los manifestantes en Lahore que las protestas han sido desconvocadas.

JAN ADVIRTIÓ A LOS MANIFESTANTES

El primer ministro de Pakistán, Imran Jan, expresó el miércoles su respaldo a la decisión del tribunal y advirtió a los manifestantes contra el veredicto de que "no fuercen" a las autoridades a tomar medidas.

Las palabras del primer ministro paquistaní llegaron después de que el líder del partido islamista radical Tehrik-e-Labaik (TLP), Muhamad Afzal Qadri, asegurara que los tres jueces del Tribunal Supremo que han decidido anular la condena a muerte contra la cristiana Asia Bibi "merecen la muerte", al tiempo que reclamó el cese del propio Jan.

"El jefe del TLP, Muhamad Afzal Qadri, ha aprobado un edicto en el que dice que el presidente del Tribunal Supremo y todos aquellos que han ordenado la liberación de Asia merecen la muerte", explicó el portavoz de esta formación islamista radical, Ejaz Ashrafi.

El partido islamista ha impulsado protestas callejeras bloqueando las carreteras en las principales calles del país para manifestar su condena a la decisión judicial, que ha sido elogiada por organizaciones defensoras de los Derechos Humanos.

EL CASO DE BIBI

Bibi fue condenada a muerte por hacer presuntamente comentarios despectivos sobre el islam después de que unos vecinos se quejaran de que bebiera agua de su vaso porque no era musulmana.

La mujer siempre ha negado haber blasfemado y sus representantes han defendido que mantenía una disputa con sus vecinos y que quienes la acusaron han entrado en contradicciones.

Por contra, el abogado que representa al demandante reiteró que Bibi utilizó palabras "blasfemas" para hacer referencia al profeta Mahoma. "Estas (palabras) son las mismas que los cristianos suelen usar", dijo.

Su caso ha generado malestar en los cristianos de todo el mundo y ha sido una fuente de división en Pakistán, donde dos políticos que mostraron su apoyo a Bibi fueron asesinados, uno de ellos el gobernador de Punyab, Salman Tasir, asesinado por su propio guardaespaldas.

Durante la jornada del 8 de octubre, el TLP, que tiene en el castigo de la blasfemia uno de sus principales objetivos e idolatra al guardaespaldas que asesinó a Tasir, advirtió al Supremo de que no debía mostrar "indulgencia" con Bibi. "Si hay un intento de entregarla a otro país, habrá terribles consecuencias", señaló.

Insultar al profeta Mahoma es punible con la muerte en virtud de la legislación paquistaní y las acusaciones de blasfemia provocan reacciones tan graves en la sociedad que en muchos casos es muy difícil defenderse frente a la reacción. Decenas de personas han sido asesinadas tras acusaciones de blasfemia, en ocasiones por turbas.