Actualizado 12/02/2021 13:04 CET

ACNUR confirma que una tercera parte de la población de RCA son ya desplazados forzados

Desplazados forzados en República Centroafricana
Desplazados forzados en República Centroafricana - UNHCR/FABIEN FAIVRE

La agencia de la ONU denuncia un espectro de atrocidades y ataques contra humanitarios

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

La agencia de Naciones Unidas para los refugiados, ACNUR, ha alertado este viernes de que una tercera parte de la población de República Centroafricana (RCA) se ha visto obligada a abandonar sus hogares ante los enfrentamientos entre las fuerzas del Gobierno contra la alianza de grupos rebeldes conocida como la Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC), en medio de ataques contra cooperantes y bloqueos de las rutas de entrada de ayuda humanitaria.

"Han atacado a cooperantes, las oficinas han sido saqueadas y sus vehículos, robados", ha denunciado el portavoz de ACNUR, Boris Chesirkov, en rueda de prensa desde Ginebra. Allí, ha confirmado al menos 66 incidentes de este tipo solo durante enero, récord total de actos violentos contra los humanitarios en el país en un solo mes, y después de que un trabajador humanitario muriera y otros cinco resultaran heridos el mes anterior.

El bloqueo de, entre otras rutas, la principal vía de conexión entre RCA y Camerún, junto a los enfrentamientos y operaciones militares, han provocado que el precio de los bienes importados se haya disparado hasta un 240 por ciento en algunas zonas del país (los productos locales han llegado a subir un 44 por ciento). Este repunte ha provocado la reducción de los suministros que proceden de la capital del país, Bangui, a las zonas más afectadas.

Las cifras hablan por sí solas. De los 4,8 millones de habitantes del país, un millón y medio han escapado de la violencia, y al menos 107.000 personas han huido a otros países, sobre todo República Democrática del Congo (92.053 personas). En mucha menor medida, Chad (6.726 personas), Camerún (5.370 personas) y República de Congo (2.984), también han acogido a refugiados centroafricanos.

UN ESPECTRO DE CRÍMENES

Mientras, dentro del país, ACNUR sigue recibiendo noticias de graves violaciones de derechos humanos, que incluyen arresto arbitrario, detención ilegal, tortura, extorsión, robo a mano armada, asalto, restricción de movimiento, expropiación y saqueo, conforme el Ejército centroafricano va avanzando en su operación para recuperar zonas bajo control rebelde, peligrosamente cercanas a las rutas de huída de los refugiados.

Así, en las últimas horas, los militares se han hecho con el control de la ciudad de Beloko, situada cerca de la frontera con Camerún, tras los avances conseguidos en las localidades de Boali, Bossembelé, Bossemptélé, Yaloké y Bouar, en la ruta nacional hacia su país vecino.

En este contexto, hace hincapié el portavoz, "la violencia sexual, incluso contra los niños pequeños, va en aumento a medida que la inseguridad crea un clima de anarquía e impunidad".

Asimismo, ACNUR tiene constancia de "violaciones recurrentes de los principios humanitarios en los campamentos de desplazados internos situados por todo el país" y reitera su llamamiento a "un diálogo significativo para reducir las tensiones, así como un apoyo sostenido y sólido de la comunidad internacional para garantizar que se reanude la respuesta humanitaria eficaz y se fortalezcan las perspectivas de soluciones".