BERLÍN 23 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Rosa Aranda) -
El huracán 'Kyrill' que la semana pasada sacudió Europa Occidental ha causado estragos en Alemania y las primeras previsiones de la Asociación de la Industria de Seguros Alemana estiman que los costes en ese país podrían alcanzar los mil millones de euros.
"Los desperfectos en coches y viviendas suelen estar asegurados, pero otros muchos en todo el país no", dijo hoy el jefe de prensa de la misma asociación, que para estimar los costes comparó 'Kyrill' con la borrasca 'Jeannett' del año 2002.
'Kyrill' provocó un caos total el jueves y viernes en Alemania: el tráfico aéreo y ferroviario sufrió fuertes restricciones durante los dos días y la casi totalidad de los trenes no pudieron salir de las estaciones o interrumpieron sus recorridos, lo que afectó a millones de viajeros.
La situación más grave en las estaciones ferroviarias alemanas se vivió en la estación central berlinesa, donde el desprendimiento de dos vigas de acero el jueves obligaron a las autoridades a acordonar la zona y cerrarla al público en dos ocasiones.
El huracán 'Kyrill' azotó fuertemente el territorio alemán, con vientos de hasta 160 kilómetros por hora y más de una decena de personas perdieron la vida debido al impacto de sus vientos.
Entre las víctimas mortales se encontraba un bebé de 18 meses que falleció en Munich por el impacto de una puerta de una terraza que fue arrancada por el viento y chocó fuertemente contra el niño, así como un hombre que también falleció a causa del mismo modo. Otros de los fallecidos son dos bomberos y un hombre que murió cuando su vehículo chocó violentamente contra un árbol caído en una carretera del Sur del país.
Los colegios de varios estados federados de Alemania cerraron sus puertas el jueves y el viernes y en otros muchos, fueron los padres los que tuvieron la elección de enviar a sus niños o no a las escuelas. También varios comercios y empresas suspendieron su actividad.
Además de ello, miles de personas se quedaron sin electricidad y diez mil, solamente en el Este de Alemania, pasaron la noche del jueves al viernes sin ella.
Los efectivos de la guardia costera, policía, bomberos alemanes y los casi 40.000 voluntarios no cesaron en sus labores durante el jueves y el viernes, debido a los numerosos incidentes que se produjeron y la cantidad de árboles caídos, coches destrozados y atrapados, techos derrumbados y tendidos eléctricos arruinados que se pudieron ver en todo el territorio germano.