Anna Ferrer: "Si cada uno hace algo, podemos tener un mundo mejor"

Anna Ferrer, presidenta de la FVF
FVF 
Actualizado 18/11/2018 10:13:37 CET

Defiende una revolución del "día a día" y con constancia para lograr la igualdad entre mujeres y hombres

"Erradicar la pobreza es posible, yo lo he visto con mis propios ojos en India", afirma la presidenta de la Fundación Vicente Ferrer

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

"Si cada uno hace algo podemos tener un mundo mejor". Con este lema en mente Vicente Ferrer y la que sería luego su mujer Anna Ferrer pusieron en marcha en 1969 la fundación que lleva su nombre y desde entonces se han esforzado por sacar de la pobreza a miles de personas en India y por empoderar a las mujeres.

"Hace 50 años no podíamos imaginar lo que hemos logrado", reconoce Anna Ferrer, presidenta de la Fundación Vicente Ferrer (FVF), que tan solo tenía 21 años cuando comenzó esta andadura junto a su marido y otros dos voluntarios. "Éramos cuatro, sin fondos ni organización, en un lugar desierto y con mucha pobreza", rememora en una entrevista con Europa Press.

Cuando llegaron a Anantapur, en el estado de Andhra Pradesh, se encontraron con una de las zonas más áridas de India en la que imperaba la pobreza y el sistema de castas, "la gente no tomaba sus propias decisiones, no comían más de una vez al día, no tenían un sueldo y las familias eran numerosas". "Las mujeres tenían hasta quince embarazos pero solo sobrevivían la mitad de los niños", recuerda.

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Y aunque no tenían nada contaban con "una motivación extraordinaria: la inspiración de Vicente", explica Anna Ferrer. En aquel entonces, "mucha gente a nivel internacional no creía en la posibilidad de erradicar la pobreza pero Vicente nos dijo: 'nosotros podemos ayudar a la gente a salir de la pobreza'", añade.

Y eso es lo que se ha dedicado a hacer en estos casi 50 años la FVF. "La palabra de Vicente se ha hecho realidad", subraya su mujer, que recuerda que su marido siempre decía que "cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de hacer algo por los demás".

"Si cada uno hace algo podemos tener un mundo mejor", resume Anna Ferrer, subrayando que "aunque sea pequeño no importa", lo que importa es que cada uno aporte su "granito de arena" como hacen quienes trabajan y colaboran con la FVF. "Si cada persona hace algo es posible cambiar el mundo", insiste, defendiendo que gracias al "optimismo hemos logrado lo que hemos logrado en estos años".

"ERRADICAR LA POBREZA ES POSIBLE"

"Ahora muchas familias tienen una vida digna, conocen sus derechos y responsabilidades, cuentan con acceso a la sanidad y la educación, algo que era impensable", destaca y puntualiza: "La erradicación de la pobreza es posible y yo lo he visto con mis propios ojos".

Pero si algo preocupó desde el principio a Anna Ferrer fue la situación de las mujeres en India, quienes no salían de sus casas y a las que para poder ayudar había que hablar siempre con los maridos. El empoderamiento de las mujeres y la lucha por la igualdad se ha convertido en un eje vertebrador de todas las acciones de la FVF ya sea en el ámbito de la educación, la sanidad o el medio ambiente.

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Gracias a la labor de la fundación, las mujeres de Anantapur "han progresado y tienen una cierta independencia económica, cuentan con el respeto de sus comunidades y se han convertido en líderes de su propio destino". "Estoy orgullosa de nuestras mujeres; son valientes, inteligentes, con mucha capacidad de liderazgo", resume.

Esta labor continuada ha permitido lograr cambios en la sociedad eminentemente patriarcal en India. Por ejemplo, una de las mujeres que ha montado un negocio de venta de leche de búfala con apoyo de la FVF le contó que ha pasado de ver como la familia de casta superior a que ella compraba la leche para sus hijos se la negaba por temor a que "solo con mirarles la contaminara" a ver como ahora las familias de casta superior acuden a su casa a comprar su leche. "Es un cambio social muy importante", resalta.

A Anna Ferrer le emociona particularmente la forma en la que las personas a las que ayuda la FVF le expresan su agradecimiento. "Hace poco me escribió una chica una carta en la que me decía: 'India ganó la indepedencia en 1947 pero las mujeres no, pero yo tengo la independencia ahora a través de la educación'", ilustra.

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LA IGUALDAD DE GÉNERO SE LOGRA LUCHANDO DÍA A DÍA

Firme defensora de los derechos de las mujeres, la presidenta de la FVF cree que para lograr la igualdad de género lo que hace falta es "una revolución de día tras día, mes tras mes, año tras año, no una revolución con mucho ruido que dura un año o un mes y que después no hay nada".

"Hay que luchar día tras día hasta que en este mundo haya dignidad e igualdad entre mujeres y hombres y acabar, no reducir, la violencia contra las mujeres", sostiene, apostando por una lucha continuada y con constancia para lograr este objetivo.

De carácter optimista, Anna Ferrer no se desanima ante los retos que aún tiene por delante India, un país de 1.200 millones de habitantes, y asegura que lo que hace la FVF "no es una gota en el océano". En estos 50 años, la fundación ha logrado progresoss con su trabajo "día tras día" y en el país también los ha habido pero es diferente. "Conseguir que el desarrollo llegue hasta el último rincón remoto del país lleva tiempo", puntualiza.

Así las cosas, en 2019 la FVF celebrará su 50 aniversario "trabajando mucho", bromea Anna Ferrer. Según explica, se han fijado algunos problemas prioritarios que atajar en todos y cada uno de los sectores de trabajo de la fundación. En el caso de la salud, el objetivo es combatir la anemia crónica, ya que más del 60 por ciento de las mujeres de la zona la padecen.

"Se ve como algo normal el que las chicas tengan anemia pero lo no es", subraya la presidenta de la FVF. Por ello, desde la fundación van a intentar hacerles ver el riesgo que supone para su salud, en particular entre las embarazadas, y se va a poner en marcha una campaña de concienciación en los hospitales de la FVF. "Se va a explicar el problema y se les va a ofrecer la posibilidad de hacerse análisis y recibir tratamiento en caso de tener anemia", precisa.

Asimismo, se quiere implicar a la población de las zonas en las que trabaja la FVF en la celebración. Para ello, se van a enviar unas 10.000 postales pidiendo que respondan a dos preguntas: "¿Cuál es su experiencia con la FVF?", para saber qué opinan de su labor, y "¿qué creen que la FVF tiene que hacer en los próximos 50 años?".

En cuanto a esta última pregunta, Anna Ferrer lo tiene claro: "Con los años cambian las situaciones y tenemos que estar listos para trabajar en cualquier sitio". Así, no descarta que la labor de la FVF se pueda ampliar a otras zonas de India o incluso a países vecinos como Nepal y por qué no a España, país natal de Vicente Ferrer y "donde también hay necesidades". "Todo es posible, depende de nuestros socios y los recursos", remacha.