Actualizado 09/08/2015 09:27 CET

Un año en Ferguson: la muerte de Michael Brown y el cambio en el activismo racial de EEUU

Ferguson, EEUU, un año tras la muerte de Michael Brown
Foto: ADREES LATIF / REUTERS

La muerte de Brown y la posterior exculpación del policía que le disparó, Darren Wilson, cambiaron la faz de las protestas raciales en EEUU

   MADRID, 9 Ago. (EDIZIONES) -

   Este domingo se cumple el primer aniversario de la muerte del joven negro Michael Brown por los disparos del policía de raza blanca Darren Wilson, en el principio de una nueva era de protestas raciales en EEUU, impulsadas por las redes sociales, en pos de someter a la Policía a un mayor escrutinio público para acabar con su impunidad.

   Ferguson, la ciudad donde comenzó todo, ha cambiado mucho en estos 12 meses pero la población no ha olvidado los principios de sus exigencias y por ello diversas asociaciones han organizado dos jornadas de conmemoraciones a partir de este domingo, que culminarán el lunes con un día de "desobediencia civil" contra las fuerzas de la ley de EEUU.

   Los organizadores no anticipan violencia aunque han pedido a los asistentes que "permanezcan preparados ante cualquier eventualidad". En cualquier caso, no se espera un retorno a los días de furia inmediatamente posteriores a la muerte de Brown, que se saldaron con una decena de heridos, uno de ellos en estado crítico, y más de 75 detenidos.

CIGARRILLOS

   Michael Brown murió la noche del 9 de agosto de 2014 cuando el agente Wilson abrió fuego contra el joven de 18 años. Wilson acudió en respuesta a un aviso de que dos chicos de raza negra habían robado cigarrillos de una tienda a algunos bloques de distancia. El agente descargó una docena de balas sobre el cuerpo de Brown, que iba desarmado. El cuerpo del joven yació tendido en el suelo durante cuatro horas.

   Las últimas imágenes de Brown con vida, difundidas un par de días después de su fallecimiento, le muestran en un altercado con un vendedor -- durante el que, según el Departamento de Justicia, el joven robó varios paquetes de cigarrillos--. La investigación federal indica que Brown se encontró poco después con el agente Wilson, quien ya contaba con la identificación de Brown.

   El encuentro duró menos de dos minutos. Wilson impidió con su vehículo el paso de Brown, abrió la puerta y chocó contra el joven. Las pruebas de ADN señalan que Brown agarró al agente antes de que saliera del vehículo y que Wilson, "incapaz de acceder a otras armas menos letales", según el Departamento de Justicia, disparó a Brown dos veces en la mano.

   El joven se dio a la fuga y el agente salió en su persecución. Le alcanzó a unos 50 metros del vehículo. Según el testimonio del agente, Brown se dio la vuelta y se llevó la mano a la cintura. El policía disparó otras diez veces, acabando con su vida. El testimonio de Wilson fue el único considerado como válido por el Departamento de Justicia: ninguno de los testimonios de testigos que aseguraron que Brown estaba levantando las manos en señal de rendición fue aceptado por considerarlos "incompatibles con las pruebas de ADN y forenses".

   Nada, en suma, podía rebatir la versión de Wilson, finalmente exculpado, quien asegura que temía legítimamente por su vida cuando abrió fuego contra el joven. Lo que sí encontró la investigación federal fueron pruebas irrefutables de racismo en el seno de la Policía de Ferguson.

EPICENTRO DEL ACTIVISMO

   Menos de 24 horas después, cientos de personas salieron a las calles de Ferguson. Las manifestaciones fueron tanto pacíficas como violencias, y acompañadas de actos de vandalismo y robo masivo de establecimientos.

    La Policía de Ferguson, desbordada, se vio obligada a pedir ayuda para contener los disturbios, momento en que la acorazada Policía de Tráfico de Missouri tomó el control temporal de la situación de seguridad en medio de una masiva presencia de medios que permitió a millones de estadounidenses comprobar a través de sus televisores la militarización de la que actualmente es objeto la Policía de Estados Unidos.

   Entre los presentes en las protestas se encontraban Deray Mckeeson y Johnetta Elzie, nombres que junto a los de Ta-Nehisi Coates o Alicia Gaza terminaron promoviendo uno de los "hashtags" -- etiquetas empleadas en redes sociales -- más empleadas en el último año: #BlackLivesMatter ("Las vidas de los negros importan"), empleada para destacar la indefensión de los afroamericanos de Estados Unidos contra la Policía.

   Desde principios de año, según la base de datos del diario británico  'The Guardian', 664 personas han muerto a manos de la Policía, entre ellos 174 de raza negra; 175 si se suma la muerte de Eric Garner en diciembre del año pasado. Garner falleció al estrangulado por un agente de Policía --una maniobra ilegal según el cuerpo -- durante un interrogatorio por vender cigarrillos en la calle. El incidente fue grabado en vídeo. El agente, Daniel Pantaleo, fue despojado de su placa, pero no fue procesado por el gran jurado.

CAMBIOS

   La ciudad cuenta ahora con un nuevo jefe de Policía, un nuevo gestor local y un nuevo juez municipal, todos ellos de raza negra. Todos los agentes de Policía tienen ahora cámaras en su cuerpo. Pero las reformas son lentas: solo hay cinco agentes negros en Ferguson, dos más que el año pasado y el sistema judicial municipal --duramente criticado por el Supremo de Missouri al considerar que operaba con el objetivo de recaudar dinero a través de multas-- sigue bajo sospecha de incrementar artificialmente la tensión racial.

   La sargento de Policía Domenica Fuller, uno de los cinco oficiales de raza negra de los cincuenta de los que dispone ahora la Policía de Ferguson, abandera un grupo de "compromiso comunitario" por el que intentan relajar la actitud de la comunidad contra la Policía. "Nuestro trabajo ahora es escuchar", ha declarado a Reuters la sargento.

   No obstante, el miedo pervive, como admite la propia oficial. "Han cambiado muchas cosas pero todavía hay gente herida y enfadada. Esto no se cura de la noche a la mañana. Va a hacer falta tiempo, pero estamos trabajando en ello", ha añadido, a sabiendas de que uno de los esfuerzos clave para la calma, la integración de policías negros en el cuerpo de Ferguson, está fracasando.

Para leer más