BRUSELAS 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, y la comisaria de Ayuda Humanitaria, Kristalina Georgieva, han condenado el secuestro este domingo de seis trabajadores del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y de un voluntario de la Media Luna Roja en el norte de Siria (SARC) y han exigido la liberación "inmediata e incondicional" de los tres trabajadores de la CICR que todavía no han sido liberados.
"La alta representante y la comisaria condenan el secuestro de seis miembros del personal de la ICRC y de un voluntario de la SARC cerca de Sareqeb en Idlib, pero están contentas de saber que cuatro de ellos han sido liberados", han manifestados sus respectivos portavoces en un comunicado conjunto.
Tres de los seis trabajadores del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y el voluntario de la Media Luna Roja Siria que habían sido secuestrados ayer por un grupo de hombres armados no identificados cerca de Idlib, cuando regresaban a Damasco tras entregar ayuda médica en Idlib y Sarmin han sido liberados este lunes "sanos y salvos", según ha informado el organismo.
Ashton y Georgieva han reclamado "la liberación inmediata e incondicional" de los tres trabajadores humanitarios que todavía permanecen secuestrados y han recordado que tanto los voluntarios como los trabajadores humanitarios "están en primera línea para distribuir ayuda y asistencia en las zonas más afectadas por el conflicto en Siria", motivo por el cual han dejado claro que actos como su secuestro "no tienen ninguna justificación".
"Más de dos millones de sirios dentro de Siria no tienen acceso a ningún tipo de asistencia. Tales actos no tienen justificación", han denunciado en su comunicado conjunto, en la que también han reclamado la liberación de "todos los civiles secuestrados, incluidas figuras religiosas y periodistas".
Ambas dirigentes europeas han recordado a las partes en conflicto en Siria de la reciente declaración presidencial del Consejo de Seguridad de la ONU "que insiste con firmeza en que el suministro de ayuda humanitaria debe ser facilitada por todos" y que el Derecho Internacional Humanitario "debe ser respetado" sobre el terreno.