SYDNEY 11 Dic. (EP/AP) -
Los inmigrantes que quieran adquirir la ciudadanía australiana deberán superar un examen de lengua inglesa y demostrar sus conocimientos acerca de la historia y costumbres locales, según ha anunciado este lunes el gabinete del primer ministro, John Howard.
Para ser ciudadanos australianos y, consecuentemente, residentes permanentes en el país también tendrán que firmar una declaración en la que los aspirantes deberán asegurar entender y respetar los valores, las leyes, las libertades religiosas e individuales y la igualdad de derechos de hombres y mujeres en Australia.
El primer ministro dijo que las pruebas no han sido diseñadas para excluir a inmigrantes de habla no inglesa. "Todo esto no está programado de ningún modo para alejar a algunas personas. Pero esto sí para asegurar que la gente entiende y tiene capacidad de trabajar en la lengua nacional, que es el inglés", agregó.
Las directrices han sido aprobadas por su gabinete y serán presentadas en el Parlamento para su aprobación el año próximo.