Austria/EEUU.- Los cuadros de Klimt devueltos por Austria a una familia judía serán vendidos o subastados

Expertos calculan en 100 millones de dólares el valor de cuatro de ellos, mientras el quinto fue comprado el pasado junio por 135

Europa Press Internacional
Actualizado: lunes, 7 agosto 2006 15:09

NUEVA YORK, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -

La casa de subastas Christie's ha recibido el encargo de vender, o subastar, cuatro de los cinco cuadros de Gustav Klimt que fueron devueltos a principios de año por el Estado austriaco a una familia judía residente en Estados Unidos, según confirmó el presidente de Christie's, Marc Porter, al 'New York Times'.

El quinto de los cuadros, el 'Retrato de Adele Bloch Bauer', ya fue vendido el pasado mes de junio al magnate de los cosméticos Ronald S. Lauder, por una cantidad estimada de 135 millones de dólares (unos 105 millones de euros), para la Neue Galerie de Manhattan. La cifra, nunca confirmada, convirtió a este cuadro en el más caro de la historia, superando los 104,2 millones de dólares que se pagaron en 2004 por el 'Muchacho con Pipa' de Picasso.

Porter dijo al diario neoyorquino que aún no se ha decidido si los cuadros serán subastados o vendidos de manera privada. Expertos citados por el 'Times' cifran en 100 millones de dólares (78 millones de euros) el valor de las cuatro obras, tres paisajes y un retrato, también de Adele Bloch Bauer pero menos conocido.

Las cinco obras pueden verse actualmente en la Neue Galerie, después de haber pasado por Los Angeles. Las obras están en Estados Unidos desde el pasado enero, después de que una sobrina de Adele Bloch Bauer, Maria Altmann, residente en Los Angeles, ganara al Estado austriaco una batalla legal que duró siete años. Un tribunal de arbitraje acabó dictaminando que las obras fueron expoliadas por los nazis a la familia Bloch Bauer y que, por lo tanto, debían ser devueltas a sus herederos.

Ante la próxima venta, Lauder, cofundador de la Neue Galerie, afirmó que estudiará comprar alguno de los cuadros "si el precio es adecuado", para el museo.

"Ninguno de nosotros está en posición de quedárselos", declaró por su parte Maria Altmann al diario. Altmann, que tenía nueve años cuando su tía murió en 1925, afirmó no tener ningún favorito entre las obras. "Cuando creces con algo, te acostumbras a ello", dijo.

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