MADRID 27 Sep. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de la provincia de Ghazni, en el centro de Afganistán, han reconocido que en la zona operan varios grupos armados como los talibán, la red Haqqani y también milicianos del Estado Islámico, lejos de Siria e Irak, donde su presencia es más fuerte.
El jefe del Consejo Provincial de Ghazni, Abdul Jami Jami, ha explicado en declaraciones a la televisión afgana Tolo TV que hay más de 300 milicianos sólo en el distrito de Andar, algunos de los cuales pertenecerían al Estado Islámico.
"Ondean sus banderas negras y hablan en árabe, punyabí y farsi", ha asegurado Jami. "Han llegado a Ghazni con fuerzas potentes y agresivas", ha añadido.
El vicegobernador de la provincia, Mohammad Ali Ahmadi, también ha denunciado el riesgo que suponen estos grupos. "Estos terroristas han cambiado a sus dirigentes en Ghazni. Esto significa que los milicianos han elegido a su propio gobernador, a sus gobernadores de distrito y a sus comandantes. Están dirigidos por extranjeros", ha asegurado.