El BCHR publica un vídeo que prueba que Mahmud al Jaziri recibió el impacto de un bote lacrimógeno en la cabeza

Europa Press Internacional
Actualizado: sábado, 23 febrero 2013 9:14

MADRID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Centro para los Derechos Humanos de Bahréin (BCHR) ha publicado este viernes un vídeo en el que se aprecia cómo un miembro de la Policía del país dispara un bote de gases lacrimógenos contra el joven bahreiní Mahmud al Jaziri, que ha fallecido este mismo viernes a causa de las heridas provocadas por el impacto directo del proyectil en su cabeza.

La publicación del vídeo (http://www.youtube.com/watch?v=lwjYUgh3L1A) se ha producido apenas horas después de que el Gobierno bahreiní señalara que no hay pruebas que demuestren que la Policía haya sido responsable de lo sucedido. El vídeo sustenta la versión facilitada por el partido opositor Al Wefaq.

El BCHR ha mostrado su preocupación por el uso por parte de las fuerzas de seguridad de los botes lacrimógenos como proyectiles al dispararlos directamente contra los manifestantes, en lugar de contra el suelo, como estipula la normativa. Decenas de civiles han fallecido o resultado heridos de gravedad a causa de impactos directos en la cara y la cabeza desde el inicio de la manifestaciones en febrero de 2011.

Al Jaziri ingresó inconsciente en el complejo médico Salmaniya, donde se determinó que sufría fractura craneal, un derrame cerebral y múltiples contusiones, así como un edema cerebral. A pesar de que fue operado para reducir la presión y el derrame, permaneció varios días en coma hasta su fallecimiento este mismo viernes.

En este sentido, el Ministerio de Sanidad ha asegurado que Al Jaziri fue ingresado el 15 de febrero en el complejo médico por sufrir mareos y una herida en la cabeza tras "caerse en el baño", según ha informado la agencia estatal bahreiní de noticias, BNA.

El ministerio agrega que "esta es la versión facilitada por la familia", al tiempo que ha apuntado que el fallecido sufría "anemia de células falciformes", diagnóstico que ha sido publicado en varias decenas de casos de fallecimientos en el país a manos de las fuerzas de seguridad.

Por otra parte, el Ministerio de Sanidad ha desmentido las afirmaciones de la familia de Al Jaziri respecto a su ingreso en el hospital de Sitra un día antes de ser admitido en el de Salmaniya y ha dicho que "las investigaciones muestran que no se dirigió a ningún centro de salud público u hospital".

En este sentido, ha manifestado que "las pruebas y los rayos X muestran que el fallecido tenía una herida en la cabeza y que los puntos que se le habían puesto no habían sido realizados por un doctor especializado".

La Policía Metropolitana se ha expresado en esta misma línea y ha resaltado que "las investigaciones demuestran que el fallecido resultó herido y fue tratado en una localización desconocida el 14 de febrero, 24 horas antes de su llegada al hospital". Asimismo, ha subrayado "el peligro de retrasar el traslado de todo herido al hospital, que podría entrañar complicaciones que deriven en su muerte".

En ocasiones anteriores, fuentes opositoras han expresado que algunos de los heridos habían sido tratados en sus viviendas por temor a la acción de las fuerzas de seguridad, que en múltiples ocasiones han irrumpido en los hospitales y centros médicos en los que se trataba a los heridos durante las manifestaciones para identificarles o arrestarles.

El fallecimiento de Al Jaziri eleva a tres el número de muertos en la última semana en el marco de las protestas pro democráticas en el país.

CONTEXTO POLÍTICO

El emirato, aliado de Estados Unidos y las monarquías del Golfo, ha reprimido violentamente durante el último año las protestas pro democráticas en el territorio. Manama ha impuesto la ley marcial y ha pedido la entrada de tropas saudíes y emiratíes para controlar las protestas y aplastar las manifestaciones.

La oposición ha denunciado en reiteradas ocasiones las medidas violentas utilizadas por las fuerzas de seguridad y ha afirmado que han fallecido más de 80 personas desde el inicio de las protestas, la mayoría de ellas por gases lacrimógenos y atropellos de vehículos policiales.

Asimismo, desde el inicio de la represión de las autoridades contra los manifestantes, ONG internacionales como Amnistía Internacional (AI), Human Rights Watch (HRW) o Reporteros Sin Fronteras(RSF) han emitido múltiples comunicados para denunciar la situación de Derechos Humanos en el país y pedir a la comunidad internacional una postura activa de presión sobre el Ejecutivo.

En enero, el monarca, Hamad bin Isa al Jalifa, hizo una propuesta de diálogo a la oposición, que respondió que la misma "es vaga y está cubierta de niebla", al tiempo que destacó que "no refleja un acercamiento real y serio para responder a las demandas de la población".

El anterior proceso de diálogo para intentar poner fin a la crisis política en Bahréin concluyó en julio de 2012 sin alcanzar ningún acuerdo por la retirada del principal grupo de la oposición, Al Wefaq, que denunció que estaba infrarrepresentado en la mesa de diálogo.

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