NUEVA YORK, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, no ha querido entrar a valorar el anuncio por Estados Unidos de que tiene pruebas del uso de armas químicas por parte del régimen sirio en el conflicto pero sí ha advertido de que el envío de armas a alguna de las partes, en este caso a los rebeldes, "no ayuda" a poner fin a la guerra.
En una comparecencia ante la prensa en la sede de la ONU, Ban, que ha lamentado "el ritmo feroz con que crecen los asesinatos", ha dicho estar al tanto del anuncio realizado ayer por Washington e incluso ha precisado que hoy a recibido "una carta de las autoridades estadounidenses" en su oficina.
"No voy a hacer más comentarios en la fase actual, corresponde a los estados miembros decidir qué información publican", ha añadido, respecto al uso de armamento químico en Siria. Sin embargo, ha defendido que "la validez de cualquier información sobre el presunto uso de armas químicas no puede garantizarse sin pruebas convincentes de la cadena de custodia".
Por ello, ha vuelto a defender "la necesidad de una investigación sobre el terreno en Siria que pueda recabar sus propias muestras y establecer los hechos". "Nuestro objetivo sigue siendo una investigación plenamente independiente e imparcial", ha aseverado. En todo caso, Ban sí ha advertido de que "el uso de armas químicas por cualquiera de las partes sería un crimen contra la Humanidad.
ARMAS A LAS PARTES NO AYUDA
Preguntado sobre los efectos que puede tener en el conflicto la decisión de Washington de enviar armas a los rebeldes, Ban ha insistido en que suministrar armas a cualquiera de las partes "no ayudará" en la situación actual.
"Seguimos trabajando muy duro con las partes concernidas para facilitar la iniciativa de Estados Unidos y Rusia de que haya una conferencia de paz en Ginebra lo antes posible", ha agregado.
Así las cosas, el secretario general de la ONU ha insistido en que "no hay una solución militar a este conflicto, incluso si tanto el Gobierno como la oposición y quienes les apoyan creen que la puede haber". "La senda militar apunta directamente hacia una mayor desintegración del país, desestabilización de la región y tensiones religiosas y comunales", ha advertido.
HEZBOLÁ
Por otra parte, ha manifestado su "preocupación" por la implicación del partido-milicia chií libanés Hezbolá en el conflicto sirio y ha recalcado que los hechos en Siria están teniendo "impacto" en los países vecinos, en particular Líbano.
A este respecto, Ban ha llamado a hacer todo lo posible y a que la comunidad internacional se una "para ayudar al pueblo sirio a resolver su crisis" y ha aprovechado para reclamar también a los grupos de oposición que "trabajen de forma coherente y unida" de forma que pueda celebrarse la reunión de Ginebra.