Archivo - Imagen de archivo de las protestas contra la ex primera ministra Sheij Hasina en Bangladesh. - Syed Mahabubul Kader/ZUMA Press / DPA - Archivo
MADRID, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -
Bangladesh acudirá este jueves a las urnas en las primeras elecciones desde la caída del Gobierno de la ex primera ministra Sheij Hasina, que se encuentra exiliada en India desde la Revolución de Julio, unas fuertes protestas protagonizadas en 2024 por miles de jóvenes estudiantes que exigían una mayor igualdad en el acceso al empleo público.
Los comicios, a los que no acudirá la Liga Awami de Hasina, servirán no solo para elegir la composición del nuevo Gobierno --de momento encabezado de forma interina por el premio Nobel de la Paz Muhamad Yunus--, sino también para celebrar un referéndum sobre la Carta de Julio, una reforma política integral impulsada por el Ejecutivo de transición.
Este texto, respaldado a finales de 2025 por decenas de partidos políticos, supone un histórico y ambicioso proyecto impulsado por las autoridades interinas. El propio Yunus ha destacado la importancia del documento y ha asegurado que supone "el inicio de un nuevo Bangladesh" y un símbolo de la "unidad" de su población.
Así, ha pedido "no desviarse" del contenido del mismo para "dejar atrás la barbarie" y consolidar "el civismo", si bien algunas facciones políticas han arremetido contra la medida y han asegurado que no refleja las demandas iniciales de los estudiantes y manifestantes.
El tradicional Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP), encabezado por Tarique Rahman y que parte como favorito para ganar la contienda, ha firmado el pliegue de reformas, que también ha contado con la rúbrica de otras 16 formaciones, incluidos varios partidos islamistas.
Sin embargo, y aunque la medida busca reconfigurar la política interna y redibujar las instituciones de Bangladesh para ofrecer un "reconocimiento" al levantamiento contra Hasina, algunos grupos políticos han decidido boicotear al firma, que ha suscitado protestas en Dacca, la capital.
En términos generales, el referéndum es visto como un punto de inflexión para la democracia del país, en el que residen más de 170 millones de personas, muchas de las cuales buscan romper con la dicotomía entre la Liga Awami de Hasina, ilegalizada de momento a raíz de las protestas, y el BNP.
Las encuestas sitúan en segundo lugar a la alianza formada por el partido islamista Jamaat-e-Islami y el Partido Nacional Ciudadano (NCP), que surgió a raíz de las fuertes manifestaciones, en las que murieron aproximadamente unas 1.400 personas, según datos de Naciones Unidas. Por detrás se encuentra el Partido Jatiya (Ershad).
Si bien los últimos sondeos sitúan al BNP a la cabeza con el 44% de los apoyos frente al 43,9% de la alianza, encuestas anteriores apuntaban a una distancia mucho mayor entre el primero y el segundo, que se harían con el 66,3% y 13,6% de los votos.
La alianza encabezada por el Jaamat, sin embargo, ha provocado una división dentro del NCP dado que a medida que se fue formando, la formación dejó de lado a muchos de sus miembros, entre ellos varias figuras influyentes y algunas de las mujeres que se encontraban en posición de liderazgo.
En definitiva, las reformas propuestas buscan acabar con años de polarización en Bangladesh, donde el poder se ha concentrado tradicionalmente en la oficina del primer ministro. Grupos de defensa de los Derechos Humanos y partidos opositores siguen mostrado su preocupación ante la preponderancia de este sistema y apuestan por una mayor independencia de las instituciones.
GRANDES REFORMAS
Las reformas planteadas por la Comisión de Reforma Constitucional creada por el Ejecutivo de transición se centran en cuatro áreas fundamentales, como la ciudadanía, los derechos fundamentales, la legislatura y la judicatura. Esto incluye la reforma del Parlamento para pasar de un sistema unicameral a uno bicameral.
En caso de que el referéndum salga adelante, estas reformas podrían ser analizadas por un consejo constitucional, que tendría una fecha límite de 180 días para completar las enmiendas. Si no es aprobado, seguirá rigiendo el marco constitucional actual.
No es la primera vez que el país experimenta revueltas y protestas a gran escala, especialmente de cara a un proceso electoral. En el pasado, algunos partidos opositores han llegado incluso a rechazar los resultados y asegurar que se habían registrado irregularidades.
Esta misma semana, el BNP ha presentado su propio manifiesto, titulado 'Bangladesh Primero', en el que la formación apuesta por "construir un país próspero y más humano". Se trata de un plan de 52 puntos presentado durante un mitin de campaña en Daca. Allí ha explicado que en caso de ser elegido, su partido se centrará en "eliminar la corrupción y reforzar la rendición de cuentas". "Estos planes no se van a materializar a menos que establezcamos un Estado de Derecho y garanticemos el fin de la impunidad a todos los niveles", ha señalado.
Mientras tanto, la situación de Hasina sigue sin esclarecerse. La ex primera ministra, que huyó a India el año pasado tras semanas de protestas lideradas por estudiantes que pusieron fin a 15 años de mandato, ha sido condena a pena de muerte por la represión ejercida durante las protestas antigubernamentales.
Dichas protestas fueron convocadas en contra de un polémico sistema de cuotas que reservaba más de la mitad de los puestos en el funcionariado para familiares de veteranos de guerra y que acabaron convirtiéndose en un movimiento a gran escala contra su Gobierno.