Birmania defiende la independencia del tribunal que juzgó a los periodistas de Reuters

Los periodistas de Reuters Wa Lone (izquierda) y Kyaw Soe Oo (derecha) posan par
REUTERS - Archivo
Publicado 07/09/2018 17:18:07CET

RANGÚN, 7 Sep. (Reuters/EP) -

El portavoz del Gobierno de Birmania ha defendido este viernes que un tribunal que condenó a dos periodistas de Reuters bajo la Ley de Secretos Oficiales de la era colonial actuó de forma independiente y siguió el debido proceso, después de los llamamientos internacionales para que los profesionales sean liberados.

Un juez dictaminó el lunes que Wa Lone, de 32 años, y Kyaw Soe Oo, de 28, son culpables de infringir la ley sobre secretos de Estado y los condenó a siete años de prisión. El fallo ha sido criticado por altos funcionarios de Naciones Unidas y por varios gobiernos, incluidos Estados Unidos y Reino Unido, así como por defensores de la libertad de prensa en todo el mundo.

"El caso de Reuters es una decisión del tribunal y el tribunal es independiente", ha sostenido el portavoz, Zaw Htay, en una conferencia de prensa en la capital Naipyidó, en los primeros comentarios públicos del Gobierno sobre el caso desde que se conoció el veredicto. El portavoz ha dicho además que no hará más comentarios para evitar cometer desacato.

Zaw Htay ha sostenido que el Gobierno no intentó influir en la decisión judicial a pesar de la presión internacional por la represión en contra de los rohingyas, que incluyó una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Birmania la semana antes del fallo.

"Esto significa que el tribunal no sabe nada más y que continuó haciendo su propio proceso", ha afirmado el portavoz. El fallo "sucedió y ahora tenemos más presión. Pero esta es una prueba de que no tenemos nada que ver con el tribunal", ha añadido.

Los periodistas, que se declararon inocentes, estaban investigando el asesinato de 10 aldeanos musulmanes rohingyas por parte de las fuerzas de seguridad de Birmania en el momento de su detención en diciembre.

Una ofensiva por parte de soldados y de la Policía de Birmania en respuesta a unos ataques insurgentes en agosto de 2017 forzó el éxodo de más de 700.000 rohingyas hacia Bangladesh.