Archivo - La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. - Christoph Soeder/dpa Pool/dpa - Archivo
BRUSELAS, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea ha recordado este lunes al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, de que se comprometió con el resto de socios a permitir el préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania para cubrir sus necesidades urgentes de financiación, al tiempo que le ha avisado de que bloquear el desembolso supondría por tanto una ruptura de la "cooperación leal" a la que se deben los 27.
El Gobierno húngaro ha anunciado su veto al préstamo "hasta que Ucrania no reanude el transporte de petróleo a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba", pero el Ejecutivo comunitario ha reaccionado también a este aviso recordando que "fue Rusia quien destruyó el oleoducto" y que Kiev se ha comprometido a repararlo, aunque los tiempos dependen de la decisión de Ucrania.
"Estamos seguros de que podemos confiar en la palabra de todos los líderes políticos y en las decisiones adoptadas al más alto nivel, en este caso en el Consejo Europeo del pasado mes de diciembre", ha zanjado la portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Paula Pinho, quien no ha querido "especular sobre próximos pasos" en caso de que Budapest cumpla su amenaza de vetar los pagos.
La portavoz del Ejecutivo de Ursula von der Leyen ha subrayado que en la cumbre de diciembre los 27 líderes dieron luz verde al préstamo "con la única condición de que tres Estados miembro no participarían", en referencia a la cooperación reforzada adoptada para que Hungría, Eslovaquia y República Checa quedaran exentos de las obligaciones del préstamo.
"Esta condición se ha cumplido y, por ello, esperamos que todos los líderes cumplan sus compromisos. No respetarlos sería claramente una ruptura de la cooperación leal", ha insistido la portavoz comunitaria, quien ha recalcado que "todos los jefes de Estado y de Gobierno, incluido el que ahora amenaza con bloquear (la ayuda)", validaron el acuerdo político para constituir el préstamo.
En este contexto, ha añadido la portavoz, los líderes que comprometieron también su "credibilidad" en el momento del acuerdo deben "demostrar ahora" que la tienen, por lo que Bruselas espera que "todos los líderes, incluido el primer ministro Orbán, cumplan sus compromisos políticos".
El nuevo pulso de Orbán con Bruselas a cuenta de Ucrania se produce precisamente cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, se disponen a viajar a Kiev para participar en los actos conmemorativos del martes con que se marcará el cuarto aniversario de la invasión rusa.
ESTADOS MIEMBRO MOLESTOS CON HUNGRÍA
A la reacción de la Comisión Europea se han sumado la de algunos ministros de Exteriores de los Veintisiete, que han expresado su malestar con el anuncio de Hungría de bloquear el paquete de sanciones contra Rusia y el préstamo de 90.000 millones de euros para cubrir las necesidades de financiación urgentes de Ucrania.
Entre ellos, el ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, ha cargado contra Budapest recordándoles que su país fue invadido por Rusia hasta en dos ocasiones, "una de ellas por el Ejército rojo", por lo que esperaría "un sentimiento de solidaridad mucho mayor" de su parte hacia Ucrania.
"Sin embargo, con la ayuda de la propaganda estatal y de medios privados pero controlados por el Gobierno, el partido gobernante ha logrado crear un clima de hostilidad hacia la víctima de la agresión y ahora está intentando explotarlo en las elecciones generales. Es bastante impactante", ha añadido.
También se ha referido en este sentido el jefe de la diplomacia de Alemania, Johann Wadephul, que pese a que ha manifestado su creencia de que finalmente se aprobará el paquete, ha instado a Hungría a tratar el asunto "con claridad y con una clara orientación europea".
"Estoy sorprendido por la posición de Hungría. Hablaremos de ello con nuestros colegas húngaros. No creo que sea correcto que Hungría tenga su propia batalla por la soberanía europea. Por eso estaremos con nuestros argumentos en Budapest, pero también aquí en Bruselas, para convencer a Hungría de que reflexione sobre su posición", ha indicado.
El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, ha coincidido con su homólogo alemán en que antes o después se aprobarán estas nuevas sanciones contra Moscú. "La cuestión no es si el vigésimo paquete será adoptado. Lo será. Es una certeza. Es la vigésima vez que hacemos este ejercicio. La cuestión es cuándo lo será", ha añadido.
REVISAR LA UNANIMIDAD PARA TOMAR DECISIONES
Chipre, que ostenta la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE, ha hecho un llamamiento a mantener las discrepancias "en privado y a puerta cerrada" antes de convertirlo en un debate público, dado que hay "muchas sensibilidades y puntos de vista divergentes" y hay que trabajar con el único objetivo de apoyar a Ucrania.
El ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, ha evitado pronunciarse de manera extensa sobre el asunto y se ha referido a un mensaje en redes sociales de su homólogo húngaro en el que anunció su bloqueo hasta que Ucrania no reanude el transporte de petróleo.
"Yo, desde luego, lo que voy a expresar es que eso no ayuda, no ayuda a la Unión Europea, no ayuda a la paz en Europa, no ayuda a los civiles ucranianos. Esa es la posición que voy a tener, pero el tuit de ayer era bastante claro", ha afirmado.
El jefe de la diplomacia Italiana, Antonio Tajani, también se ha mostrado en desacuerdo con su colega húngaro, aseverando que se equivoca "quien no quiere tomar decisiones que empujen a Moscú a entrar en razón" para acabar con su invasión de Ucrania.
Otro de los ministros críticos con Hungría ha sido el de Lituania, Kestutis Budrys, que ha señalado directamente al mecanismo para la toma decisiones en la UE, poniendo en cuestión el requisito de la unanimidad para la adopción de medidas en materia de Asuntos Exteriores.
"No podemos repartir zanahorias cada vez y esperar que, si hay un país que bloquea, tengamos que ofrecerle algo. Esto no puede funcionar así. La UE fue diseñada de otra manera. Compartimos intereses, vemos la misma amenaza común y, en consecuencia, actuamos. Y si tenemos una disrupción constante, entonces me pregunto si deberíamos revisar el proceso de toma de decisiones", ha sugerido.