Burkina Faso propone un nuevo proyecto de acuerdo de paz entre Malí y los grupos tuareg

Actualizado 11/06/2013 7:50:57 CET

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Burkina Faso, que está ejerciendo labores de mediación en las conversaciones celebradas en Uagadugú entre el Ejecutivo maliense y una delegación conjunta tuareg compuesta por el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA) y el Alto Consejo por la Unidad del Azawad (HCUA) ha propuesto un nuevo proyecto de acuerdo que está siendo considerado por ambas partes.

El documento contempla cuatro puntos principales, de los que el principal trata sobre el cese de las hostilidades y el redespliegue de las fuerzas de seguridad maliense en la región de Kidal, actualmente bajo control del MNLA.

Los grupos tuareg contemplan esta posibilidad con escepticismo ante el avance del Ejército hacia Kidal y la toma de Anefis pese al alto el fuego unilateral anunciado en abril de 2012 por el MNLA.

Por ello, tanto el MNLA como el HCUA han solicitado garantías a las Fuerzas Armadas para asegurar que no se cometerán actos de violencia contra la población civil tras la entrada del Ejército en la zona, según ha informado la emisora Radio France Internationale.

En este sentido, el texto recoge que las tropas malienses estarían desplegadas junto a tropas francesas y de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA). Asimismo, sugiere la creación de unidades mixtas entre el Ejército y el MNLA.

Por su parte, el Gobierno ha expresado su rechazo a la utilización del término Azawad para definir a la región que comprenden las provincias de Kidal, Tombuctú y Gao, tal y como hacen los grupos tuareg.

El ministro de Exteriores burkinés, Yibril Bassolé, se ha mostrado esperanzado de cara a la consecución de un acuerdo y ha indicado que el borrador "contempla el retorno pacífico del Ejército a la zona y el establecimiento de servicios sociales fundamentales en el norte del país".

Por último, ha detallado que el documento recoge la creación de una comisión mixta de seguridad entre ambas partes, que sería la encargada de supervisar el retorno de las fuerzas de seguridad a la región.

LUCHA DEL MNLA

En abril de 2012, el MNLA arrebató todo el norte de Malí, de mayoría tuareg, a las tropas gubernamentales en una rebelión cuyo fin último era la independencia, pero la revuelta fue enseguida secuestrada por tres grupos islamistas: el Movimiento de Unidad para la Yihad en África Occidental (MUYAO), Ansar Dine y Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI).

Desde entonces, los islamistas implantaron la 'sharia' (ley islámica) en las ciudades de Tombuctú, Kidal y Gao y destruyeron templos históricos en los que, según su criterio, se ejercía la idolatría.

A pesar de la declaración de independencia formulada entonces por el MNLA, ni Malí ni la comunidad internacional reconocieron el paso dado por el grupo tuareg. Los tuareg han protagonizado varios levantamientos para conseguir que se reconozca la autonomía de dicho pueblo o la creación de un país propio en la región.

Entre 1990 y 1996, los tuareg combatieron contra Malí y Níger en una revuelta instigada por una grave hambruna en la región, la dura represión contra los derechos políticos de esta población y la crisis de refugiados derivada de la debilidad política de ambos países durante la década de los ochenta.

Más recientemente, los tuareg volvieron a tomar las armas entre 2007 y 2009 a causa de la lenta e insatisfactoria desmovilización e integración de los rebeldes en la vida civil y las Fuerzas Armadas. En el proceso, varios políticos tuareg fueron destituidos de sus cargos y algunos terminaron en la cárcel.

A principios de enero, estos grupos islamistas comenzaron a avanzar hacia la línea de demarcación en la región de Mopti, mientras que varias unidades de los grupos 'yihadistas' presentes en la zona se desplegaron al sur de Tombuctú, ciudad que ya está bajo control del Gobierno central gracias a la operación militar lanzada con el respaldo de París.

La operación francesa comenzó el pasado 11 de enero, cuando Hollande anunció que su Gobierno atendería la petición de ayuda militar formulada por las autoridades malienses, ante la ofensiva lanzada por los islamistas.