Actualizado 06/06/2007 21:57 CET

Bush, dispuesto a trabajar con Merkel sobre el cambio climático pero reitera su rechazo a llegar a acuerdos

HEILIGENDAMM (ALEMANIA), 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente estadounidense, George W. Bush, se mostró hoy dispuesto a trabajar con la canciller alemana, Angela Merkel, sobre el cambio climático pero reiteró su rechazo a llegar a ningún acuerdo sobre propuestas que requieran reducir las emisiones de gases con efecto invernadero.

Bush dijo que había expresado a Merkel "un fuerte deseo" de trabajar con ella sobre el plan sobre cambio climático que sucederá al Protocolo de Kioto, detallando dos grandes objetivos: "uno es reducir los gases con efecto invernadero, y el otro es ser más independientes energéticamente".

Merkel calificó sus conversaciones antes del inicio de la cumbre del G-8 "una muy buena conversación y un muy buen debate", pero admitió a continuación que "hay pocas áreas en las que seguiremos trabajando".

Ambos no transmitieron en público sus diferencias sobre el recorte obligatorio de emisiones --que Merkel apoya y Bush rechaza-- pero un consejero de Bush dijo que se está elaborando una declaración final.

Merkel, que ha hecho del cambio climático el tema central de la presidencia alemana del G-8, ha utilizado las horas previas al inicio de la cumbre a intentar llegar a un acuerdo con los dirigentes. La canciller quiere que se fijen objetivos específicos de reducción de las emisiones de CO2.

Según el consejero de Bush, James Connaughton, dice que "se está elaborando un acuerdo y está prácticamente acabado". "Va a haber un acuerdo fuerte sobre cómo avanzar", añadió. Bush ha propuesto que Estados Unidos y otros países que emiten la mayoría de los gases con efecto invernadero se reúnan y antes del año que viene fijen una estrategia a largo plazo para reducir las emisiones.

El presidente estadounidense considera que cada país debería fijar sus propias metas, mejorando su seguridad energética, reduciendo la contaminación atmosférica y los gases con efecto invernadero en los próximos 10 o 20 años. "Estados Unidos puede servir de puente para ayudar a buscar una solución", señaló Bush.

ÁFRICA

Por otra parte, en su encuentro de hoy Merkel y Bush discutieron también sobre la ayuda a Africa, otro de los temas clave de la cumbre, y otros objetivos. "Queremos combatir la pobreza, queremos garantizar la libertad de inversión, queremos ver también que la globalización respeta la dimensión social", afirmó Merkel.

"Queremos trabajar sobre las cuestiones de comercio mundial y hay un número de conflictos internacionales en los que queremos concentrarnos y que esperamos que juntos podamos ser capaces de contenerlos", añadió la canciller.

ENFRENTAMIENTOS CON LA POLICÍA

Entretanto, la Policía antidisturbios alemana se esforzaba por evitar que unos 10.000 manifestantes alcancen el lugar donde se celebra la cumbre del G-8, en la localidad de Heiligendamm, en el norte de Alemania.

Los agentes recurrieron a cañones de agua para obligar a los manifestantes, algunos de los cuales lanzaban piedras, a que retrocedieran, tras alcanzar la valla de 12 kilómetros que rodea el recinto en el que desde esta tarde se reunirán los jefes de Estado de los ocho países más industrializados del mundo.

Otros manifestantes bloquearon las carreteras del aeropuerto de Rostock y una pequeña vía empleada para transportar a los periodistas hasta Heiligendamm, obligando a la organización a trasladarles finalmente en barco, según indicó la Policía.