El candidato del Partido Nacionalista Chino reconoce su derrota en las presidenciales de Taiwán

Publicado 11/01/2020 14:23:50CET
Elecciones presidenciales en Taiwán
Elecciones presidenciales en Taiwán - Chan Long Hei/SOPA Images via ZU / DPA

MADRID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -

El candidato del Partido Nacionalista Chino, Han Kuo Yu, reconoce ha reconocido este sábado su derrota en las elecciones presidenciales celebradas este sábado en Taiwán, en las que la actual mandataria, Tsai Ing Wen, habría obtenido una amplia victoria a tenor de los resultados provisionales.

Con más del 90 por ciento de los votos escrutados, los resultados de la Comisión Electoral Central conceden a la actual mandataria más del 57 por ciento o casi ocho millones de votos, en comparación con los más de cinco millones de votos de Han, el 38 por ciento, según informa el 'Straits Times'. El candidato pro chino ya ha felicitado a la actual presidenta por su triunfo.

Así las cosas, Tsai está a punto de obtener un segundo y último mandato de cuatro años para el que ha prometido mantener su política de independencia al frente de un territorio que China considera propiedad histórica.

La presidenta saliente culminaría también una espectacular remontada desde las elecciones locales de 2018, en las que el PPD sufrió un duro revés debido, principalmente, a la polémica reforma de las pensiones impulsada por el Gobierno de Tsai y a su apoyo expreso al matrimonio homosexual.

El vuelco en las proyecciones electorales lo propició, paradójicamente, China. El presidente chino, Xi Jinping, inauguró el año con un discurso en el que verbalizó la intención del gigante asiático de imponer el principio de 'un país, dos sistemas' a Taiwán.

Taiwán tiene un gobierno propio desde 1949, cuando el Kuomintang y sus seguidores, liderados por el general Chiang Kai Shek, llegaron a la isla tras ser derrotados por el Partido Comunista de China (PCCh) de Mao Tse Tung en la guerra civil.

Desde entonces ha luchado por ser reconocido como un Estado independiente, algo que consiguió brevemente hasta que en 1979 la Administración de Jimmy Carter cambió su reconocimiento de Taipei a Pekín arrastrando con ello a otros países.

El territorio se democratizó en los 90 al tiempo que asumió el llamado 'consenso de 1992', un reconocimiento tácito entre el Kuomintang y el PCCh de que hay una sola China, si bien cada parte es libre de definirla.

Xi rompió esta norma no escrita al abogar claramente por la reunificación de China, que implica poner bajo la órbita de Pekín a Taiwán de la misma forma que hizo con las antiguas colonias de Hong Kong y Macao.

Encuestas recientes señalan que el 80 por ciento de los taiwaneses rechaza la idea de la reunificación. La mayoría prefiere mantener la independencia 'de facto' de la que disfruta el territorio, dado que una secesión formal podría conllevar una respuesta militar de China.

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