Carrie Lam espera que la protesta no violenta de este fin de semana lleve a Hong Kong al camino hacia la paz

Actualizado 20/08/2019 5:59:32 CET
La líder de Hong Kong, Carrie Lam
La líder de Hong Kong, Carrie Lam - REUTERS / TYRONE SIU - Archivo

HONG KONG, 20 Ago. (Reuters/EP) -

La líder de Hong Kong, Carrie Lam, ha asegurado este martes que espera que la protesta no violenta de este fin de semana en la que cientos de miles de personas salieron a las calles en una manifestación antigubernamental sea el comienzo de los esfuerzos para restaurar la paz en la región.

La protesta celebrada este domingo fue la más tranquila desde que las últimas manifestaciones contra la creciente influencia percibida de Pekín en la antigua colonia británica se intensificaran a mediados de junio.

"He explicado y elaborado dos áreas importantes de trabajo que estamos llevando a cabo", ha indicado Lam. "Uno es un estudio de investigación importante además de un sistema robusto para investigar y analizar las quejas contra la Policía durante este prolongado periodo de enfrentamientos y violencia", ha señalado.

La ira estalló en junio por un proyecto de ley ahora suspendido que permitiría la extradición de sospechosos criminales en la antigua colonia británica a China.

Sin embargo, los disturbios ha aumentado por mayores preocupaciones sobre la erosión de las libertades garantizadas de "un país, dos sistemas", establecido después de que Hong Kong volviera a pertenecer a China en 1997, incluido un poder judicial independiente y el derecho a protestar.

Se esperan más protestas en los próximos días, incluida una de los trabajadores del metro este miércoles, estudiantes de secundaria que protestaran contra el proyecto de ley de extradición este jueves y otra manifestación el viernes.

El caos se ha extendido al extranjero después de que las empresas Twitter y Facebook informaran este lunes de que habían desmantelado una campaña de redes sociales originada en China que buscaba socavar las protestas en Hong Kong.

La participación masiva del domingo, en la que según los organizadores hubo alrededor de 1,7 millones de personas, mostró que el movimiento aún tiene un amplio apoyo a pesar de las escenas caóticas de la semana pasada cuando los manifestantes ocuparon el aeropuerto.

Algunos activistas se disculparon por las protestas en el aeropuerto y en la manifestación del domingo se pudo ver a varias personas instando a otros a irse a casa de forma pacífica.

Además de la renuncia de Lam, los manifestantes piden cinco cosas: la retirada completa del proyecto de ley de extradición, que se dejen de describir las protestas como "disturbios", la retirada de los cargos contra los detenidos, una investigación independiente y la reanudación de la reforma política.

"No hay ningún plan para volver a activar el proyecto de ley, especialmente después de ver las preocupaciones del público", ha indicado la líder de Hong Kong.

La Policía ha sido criticada por usar tácticas cada vez más agresivas para frenar las manifestaciones, pero el domingo hubo una presencia policial mínima y no se efectuaron detenciones. Desde junio más de 700 personas han sido detenidas. Lam ha afirmado que se ha establecido un grupo de trabajo para investigar las denuncias contra la Policía.

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